161 . Dos años desmintiéndose a sí mismo

20 Nov
SEGUNDO ANIVERSARIO DE LA VICTORIA ELECTORAL DE RAJOY.
Las mentiras más destacadas

El Gobierno asegura que ahora empezará a cumplir con una bajada de impuestos

Tal día como hoy, hace dos años, Mariano Rajoy respiraba tranquilo.Había logrado el mejor resultado de la historia del PP, una aplastante mayoría absoluta. Y lo había hecho con un discurso que, visto dos años después, provocaría cierto sonrojo incluso al propio Rajoy. “No daré dinero público para ayudar a los bancos”. “Garantizaré siempre el poder adquisitivo de las pensiones, cumpliré la ley de 1998”. “No vamos a reducir las prestaciones por desempleo”. “No subiré los impuestos, los bajaré”. “No habrá copago en sanidad”. “La reforma laboral del PSOE ha abaratado el despido”. “Yo no soy como usted, señor Rubalcaba, lo que no llevo en mi programa no lo haré”. “El PP se compromete a que educación, sanidad y pensiones jamás se verán afectadas por la crisis económica”.

En el Gobierno, dos años después de estas palabras que quedaron como losas sobre la credibilidad de Rajoy —”uno de nuestros problemas es que dijimos e hicimos muchas tonterías en la oposición pensando en David Cameron, que perdió muchos votos por ser demasiado claro en sus planes”, admite un miembro del Ejecutivo—, se ha instalado una sensación de que ahora empieza el partido de verdad.

Después de dos años de flagrantes incumplimientos, desmintiéndose a sí mismo con la mayor subida de impuestos de la democracia y los recortes en sanidad y educación como gran estrella —el Gobierno admite la destrucción de hasta 380.000 empleos públicos, muchos en estos dos sectores—, ahora, aseguran, es cuando van a intentar empezar a cumplir su programa, y confían en que ese mensaje cale antes de las elecciones de 2015.

El Gobierno está preparando ya un año 2014 con un eje central: la gran reforma fiscal que supondrá una importante bajada de impuestos y tratará de conectar de nuevo con su electorado. Otras reformas que se han ido retrasando, como la del aborto, muy polémica pero también pensada para su electorado más fiel, están ya casi listas para ser aprobadas. En esa misma línea, la reforma educativa ya está en marcha.Ante la evidencia de que no tienen mucho balance que ofrecer a los ciudadanos —casi todos los datos económicos clave, salvo la prima de riesgo, están peor que en noviembre de 2011, aunque mejor que en 2012—, Rajoy y los suyos reivindican lo que consideran su gran logro: evitar esa intervención definitiva: “Ese señor que habla poco [por Rajoy] evitó el rescate de España. Decían que no tenía sangre. Pues menos mal”, resumió el lunes Alberto Núñez Feijóo, el presidente de Galicia.

Tan claro es ese intento de volver a empezar que en 2011 Rajoy pedía el voto “para ver la luz al final del túnel” y ese es ahora el lema del Gobierno, como si estos 730 días fueran una pesadilla de la que quieren salir cuanto antes.

Sin embargo, estos dos años que el PP quiere dejar atrás y si es posible incluso olvidar, dejan heridas importantes en la credibilidad del presidente —él ha reconocido varias veces que “la realidad” le obligó a incumplir su palabra—, pero sobre todo en la economía, la sanidad y la educación.

Rajoy prometió, en el único debate electoral de una campaña muy plana, que no daría ayudas a los bancos como había hecho Zapatero. Ya se dan por perdidos hasta 36.000 millones de euros de esas ayudas que él aprobó con Bankia como gran protagonista.

Toda la campaña giró en torno a los recortes de Rajoy, que él siempre negó. “Les propongo que trabajemos juntos para poder preservar la educación, la sanidad, las pensiones”, dijo el entonces candidato mirando fijamente a las cámaras de televisión. En las entrevistas y mítines de esos días, Rajoy insistió en que no habría copago, no se tocaría sanidad y educación y, sobre todo, se cumpliría la ley y se revalorizarían las pensiones todos los años. Los jubilados que suelen llenar los mítines aplaudían con entusiasmo. Rajoy cumplió su promesa de no congelar las pensiones, pero no la de revalorizarlas. No lo hizo en 2012. Ahora ha cambiado la ley para que nunca tengan que revalorizarse con el IPC, algo que tampoco iba en su programa.

Les propongo que trabajemos juntos para poder preservar la educación, la sanidad, las pensiones”

Mariano Rajoy

Además, los pensionistas pasaron a pagar un 10% de los medicamentos. En educación, también fuera del programa se amplió el ratio máximo de alumnos por aula, se promovieron aumentos de tasas universitarias de hasta el 66% y se amplió la jornada de los maestros, lo que provocó que se contratara a muchos menos. También se aprobaron unas tasas judiciales nunca antes anunciadas.

Rajoy prometió la despolitización de todos los organismos. Pero el Poder Judicial sigue cerrándose como siempre entre los partidos. Además, el PP llenó las empresas públicas de personas muy vinculadas a este partido. Incluso lo hizo en organismos reguladores como la CNMV o en el Defensor del Pueblo. Y al frente del Constitucional, un prestigioso jurista pero militante del PP.

Más polémico fue aún el control absoluto de RTVE. Rajoy, después de que el PP criticara la parcialidad de una televisión presidida por una persona que él había pactado con Zapatero, cambió la ley para poder nombrar al presidente de RTVE con su mayoría absoluta. Una de las grandes reformas de Zapatero se esfumó así tal vez para siempre.

Pero sobre todo Rajoy ha incumplido, al menos de momento, su principal promesa y mensaje electoral: no logró bajar el paro. Desde que él llegó, subió en un millón de personas hasta la fatídica cifra de los seis millones,ahora rebajada tras el verano. Esa es la única promesa que aún está a tiempo de cumplir —dejar menos paro del que encontró—, pero pocos en el PP confían en lograrlo antes de las próximas elecciones.

160. La ley de seguridad pretende“ garantizar la libertad”

20 Nov

El presidente niega que la norma ponga una “mordaza” a los ciudadanos

El Pais 20 Nov 2013

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este miércoles que la reforma de la ley de seguridad ciudadana que el Ministerio del Interior elevará a un próximo Consejo de Ministros pretende “garantizar la libertad y la seguridad de los ciudadanos”. Además, ha negado que se trate de una norma que ponga una “mordaza” a los ciudadanos, como denuncia la oposición.

“Una de las obligaciones del Gobierno es garantizar la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos y no es otra pretensión distinta la que pretende esta ley” que prepara el departamento que dirige Jorge Fernández, ha dicho el presidente. La ley, aún en fase de anteproyecto, se debatirá en el Parlamento cuando ya sea proyecto de ley “y todo el mundo podrá dar sus argumentos”, ha zanjado Rajoy.

La nueva normativa conlleva castigos de tipo administrativo para quienesparticipen en un escrache, se manifiesten sin permiso ante el Congreso, quemen contenedores, insulten a un policía y hagan tratos con prostitutas en espacios públicos próximos a colegios, además de otras medidas. Esta ley pretende acabar con la impunidad de algunas de estas conductas que, pese a los intentos del Gobierno, no han merecido ningún reproche penal por parte de los jueces. Concentrase o reunirse sin permiso ante Las Cortes será una infracción muy grave castigada con una sanción de entre 30.001 euros y 600.000 euros.

159. Rajoy se desdice y reconoce ahora que las presiones para pedir el rescate “no eran pocas”

11 Nov

“Ningún dirigente me ha dicho que utilice el mecanismo del BCE. No ha habido presión, ha habido opiniones. Son opiniones y éstas son libres”. Estas palabras las pronunció el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hace poco más de un año, el 19 de octubre de 2012. Este sábado, ha afirmado exactamente todo lo contrario.

Durante su discurso de clausura de la reunión interparlamentaria del PP, Rajoy ha asegurado: “Ahora, cuando doy ruedas de prensa, a mí ya nadie me pregunta por el rescate y nadie me pregunta sobre la subida descomunal de la prima de riesgo. Es verdad que tampoco me preguntan sobre la bajada, pero es igual”. En ese momento, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que las presiones para pedir el rescate “no eran pocas”.

Sin embargo, ha asegurado, ahora España ha “superado una crisis de deuda y la amenaza del rescate”. Y lo ha hecho, según sus palabras, porque el PP “hizo cosas” que no estaban en el programa electoral. “No fue fácil, ni lo es, pero hemos sido equitativos a la hora de distribuir la carga. Hemos preservado los grandes servicios públicos fundamentales: la sanidad, la educación y el sistema público de pensiones. Con las reformas hemos sentados bases sólidas para el futuro”, ha recalcado.

En este sentido, Rajoy ha asegurado que le gustaría ver “a algunos que hablan mucho” lo que hubiesen hecho si se hubiesen encontrado una situación así. “Lo que hicieron fue dejárnosla”, ha ironizado. “El debate hoy es que, una vez que salimos de la recesión, cuándo vamos a superar la crisis, cuánto vamos a crecer el año que viene y cuanto empleo se va a crear el año que viene”, ha dicho a la vez que ha asegurado que España “ha salido de la UVI”.

“Ya sé que no se ve en la calle, pero es el prólogo de que empecemos a verlas en la calle. La meta todavía no está ahí, aún nos separa distancia de la España de prosperidad y no podemos sentarnos ni bajar las manos ni abandonarnos”, ha recalcado.

APOYO A LAS VÍCTIMAS

Por otro lado, Rajoy ha asegurado que su Ejecutivo está con las víctimas del terrorismo y ha querido transmitirles su “cariño y solidaridad” tras la decisión de la Audiencia Nacional de excarcelar a nueve etarras en aplicación de la llamada doctrina Parot tras la sentencia del Tribunal Europeo de Estrasburgo.

“Son momentos difíciles y duros para todos, en especial para las víctimas. Más que nunca estamos con ellas y quiero transmitirles nuestro afecto, cariño y solidaridad y manifestar mi profunda convicción y convencimiento de que es la de todos los que estamos aquí, de que esta batalla la va a ganar la Justicia y las personas de bien”, ha proclamado.

Rajoy ha hablado así un día después de que la Audiencia Nacional haya ordenado excarcelar a nueve etarras, sin esperar al criterio del Supremo, en aplicación de la doctrina Parot tras la sentencia del Tribunal Europeo de Estrasburgo. Entre los etarras liberados se encuentra Domingo Troitiño, condenado por el atentado de Hipercor en Barcelona.

MENSAJE A MAS

Además, Rajoy ha defendido la unidad de España y la soberanía nacional que recogen los artículos 1 y 2 de la Constitución y ha advertido al Ejecutivo catalán que encabeza Artur Mas de que sobre esos dos aspectos “nada” tiene que “reformar ni que dialogar”.

Rajoy ha asegurado que el PP cree que los españoles deben seguir “viviendo juntos” como han hecho “toda la vida”. “Somos el país más antiguo de Europa y nosotros no queremos poner aduanas a los sentimientos que nos unen desde hace siglos. Ni queremos levantar fronteras entre vínculos que no se pueden romper ni entre afectos que no se pueden superar”, ha enfatizado.

El jefe del Ejecutivo ha reafirmado el compromiso de su Gobierno con la Constitución, que establece las “reglas de juego” y “normas de convivencia” que se dieron entre todos y que garantiza los derechos y libertades de los españoles. Es más, ha dicho que la Carta Magna ha producido una situación de “autogobierno que es la mayor que haya habido jamás en la historia de nuestro país”.

158 . No hubo financiación ilegal

27 Sep

Bloomberg dice que Moncloa les pidió no emitir las preguntas sobre Bárcenas

 

Rajoy: “Hay cosas que no se pueden demostrar” sobre el ‘caso Bárcenas’

El presidente asegura en una entrevista con Bloomberg que “no hubo financiación ilegal”

 

¿Hubo destrucción de pruebas? “Lo desconozco absolutamente”

 

La cadena confirma las gestiones españolas para frenar esa parte de la entrevista

Mariano Rajoy, durante la entrevista con Sara Eisen. / DIEGO CRESPO (EFE)
Mariano Rajoy había tomado una decisión firme después del pleno del 1 de agosto: ni una palabra más sobre el caso Bárcenas. Preguntase lo que preguntase la prensa española, tanto él como los dirigentes del PP contestaban lo mismo: “Todo lo que tenía que decir lo dije el 1 de agosto, no tengo nada más que añadir”. Esa estrategia ha funcionado en España, pero ha fracasado en cuanto el presidente, muy interesado en tratar de difundir la recuperación española en los mercados internacionales, ha decidido conceder entrevistas a medios de EE UU en su viaje a Nueva York.
La Moncloa intentó evitar que se emitiera esta parte de la entrevista, que dura en total 22 minutos. Fuentes oficiales de la cadena Bloomberg en Nueva York confirmaron a EL PAÍS que miembros del equipo de Rajoy les pidieron que no se emitieran las preguntas y respuestas sobre el caso Bárcenas, noticia que adelantó Vozpopuli. Las mismas fuentes aseguraron que la cadena contestó que no iban a suprimir esos pasajes “por criterios de integridad periodística”.

Rajoy se vio obligado en una cita con Bloomberg a hablar del caso Bárcenas con varias preguntas y repreguntas, lo que él más detesta, de ahí que conceda tan pocas entrevistas —en España hace meses que no da ninguna—. Y de nuevo volvió a lanzar una de esas frases que le perseguirán, similar a aquella de “todo es falso salvo alguna cosa”.

¿Dimitiría usted si se demuestra que algunas de sus tres campañas se financiaron de forma ilegal? Le preguntó la periodista Sara Eisen. Y Rajoy, visiblemente molesto, contestó: “Hay cosas que no se pueden demostrar; no tiene sentido decir qué haría si no se puede demostrar. No hubo financiación ilegal”. Ese confuso “hay cosas que no se pueden demostrar” generó enseguida todo tipo de comentarios. “A Rajoy le han pillado diciendo lo que piensa”, aseguró Antonio Hernando, del PSOE. La estrategia del PP en este momento pasa por confiar en que el juez Ruz concentre toda la responsabilidad penal en Bárcenas y el resto de los dirigentes queden fuera, por lo que podrán decir que la justicia les ha exonerado.

Pero también es muy novedosa la segunda parte: “No hubo financiación ilegal”. Ante la evidencia de algunos datos contrastados ya por la investigación, como la coincidencia entre los papeles de Bárcenas y algunos ingresos fraccionados en donaciones que figuran en la contabilidad oficial, el PP y el propio Rajoy hace meses que dejaron de decir esa frase. De hecho, María Dolores de Cospedal, cuando fue llamada a declarar ante el juez Ruz, no fue tajante en este punto y se limitó a decir que ella no tenía conocimiento de comportamientos irregulares, pero derivó toda la responsabilidad hacia Bárcenas y Álvaro Lapuerta, los dos últimos extesoreros, ya que dijo que ella no se encargaba de las donaciones y no las controlaba.

Sobre la financiación ilegal: “Hay cosas que no se pueden demostrar”

Rajoy, ante la pregunta repetida varias veces en los últimos meses de si estaba en condiciones de afirmar que no hubo financiación ilegal, esquivaba la respuesta. En Nueva York, ante la insistencia de la periodista de Bloomberg, se sintió forzado a contestar cosas que nunca ha contado en España.

Rajoy no habla sobre esto ni ante la prensa española ni ante los parlamentarios de su país desde el 1 de agosto. A las preguntas de la oposición en estos primeros plenos de septiembre, Rajoy ha contestado con el consabido “todo lo que tenía que decir ya lo dije”. Claro que en el Congreso español, con un reglamento rígido, no hay repreguntas. El PP ha usado además su mayoría absoluta para vetar iniciativas de la oposición que pretendían dilucidar si Rajoy ha mentido al Congreso sobre el caso Bárcenas. Pero todos esos intentos parecen inútiles. El asunto persigue al presidente allá donde vaya y la entrevista con Bloomberg deja claro que la idea que traslada La Moncloa de que fuera de España nadie inquiere sobre esta cuestión no es real.

Intentó esquivar el asunto de los ordenadores: “No sé nada de eso”

La entrevistadora fue más lejos y le recordó a Rajoy que las encuestas dicen que el 70% de los españoles creen que no dice la verdad —“trabajo para darle la vuelta a esas encuestas”, replicó él— y le preguntó por los ordenadores de Bárcenas que el PP ha borrado. Atrapado en una entrevista que creía que solo trataría de economía —Bloomberg está especializado en este tema—, el presidente trató de eludir cualquier responsabilidad, cada vez con la expresión más molesta.

“Se ha sabido que se destruyeron algunas de las pruebas que pidió el juez. ¿Despedirá usted a los responsables?”, le preguntan. Rajoy se cierra: “Desconozco que se llevara a cabo destrucción de pruebas”. La periodista insiste: “Algunas de las pruebas que solicitó el juez no estaban en un ordenador”. El presidente trata de esquivar: “Lo desconozco absolutamente. No sé nada de eso. No sé si estaban allí, si habían estado antes o si alguien se las llevó. Ahora el caso pasará a otro tribunal y espero que lo juzgue de acuerdo a la ley y todos lo respetaremos. Pero no sé nada de eso”.

La entrevista íntegra.

157 .Cuando yo fui elegido presidente, el señor Bárcenas ya no estaba allí.

19 Sep

Rajoy elude responder a tres grupos que le acusan de mentir al Parlamento

El Gobierno reta a la oposición a presentar una moción de censura

 

Soraya Rodríguez (izquierda) y Soraya Sáenz de Santamaría, en el debate de ayer en el Congreso de los Diputados. / FOTO: ULY MARTÍN / VÍDEO: EL PAÍS-LIVE

No es habitual en el Congreso que tres grupos distintos acusen reiteradamente a un presidente del Gobierno de mentir sistemáticamente en el Parlamento. Ayer lo hicieron PSOE, UPyD e Izquierda Unida. El Gobierno respondió descalificando al principal grupo de la oposición y retándolo a presentar una moción de censura, reiterando el anuncio de una ambiciosa propuesta de reformas legales contra la corrupción, pidiendo que los demás se atengan a las decisiones judiciales y sacando pecho por la lucha contra la crisis económica.

Lo que no hicieron Mariano Rajoy ni la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría, fue molestarse en rebatir lo que los portavoces presentaron como mentiras. El presidente, incluso, puso en manos de la vicepresidenta y del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, la defensa de su palabra, porque renunció a responder a las dos interpelaciones.

Fue una sesión de control al Gobierno tensa, que volvió a poner sobre la mesa lo que según la oposición no aclaró el presidente en su comparecencia del 1 de agosto sobre el caso Bárcenas. Y Rajoy, directamente o a través de los dos miembros de su Gobierno, no hizo más que remitirse a aquella intervención, pero sin dar ninguna explicación más, aunque después se hayan conocido detalles sobre el contrato del extesorero, su militancia y la declaración ante el juez de Dolores de Cospedal.

A esas cuestiones añadieron Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), Rosa Díez(UPyD) y José Luis Centella (IU) lo que según ellos son mentiras reiteradas del presidente, como cuando dijo que no tocaría las pensiones y ya evitó la revalorización el año pasado y ahora las bajará. O cuando se comprometió a que los bancos devolvieran el dinero del rescate europeo sin que costara ni un euro público, aunque ahora todo el coste de 38.000 millones de euros lo haya asumido el Estado, entre otras.

Mentira fue la palabra más repetida por los portavoces de esos tres grupos en dos preguntas breves a Rajoy y dos interpelaciones. La oposición fue tan dura como resumen estas frases del diputado de IU, José Luis Centella: “¿A qué clase de democracia están llevando ustedes a este país? No se puede hablar de futuro si no se tiene credibilidad, y la credibilidad la da el pasado”.

Los puntos negros de la versión del Gobierno sobre Bárcenas

Nómina. “Desde hace cuatro años el señor Bárcenas ya no estaba de tesorero en el PP; desde hace más de tres años no ostenta ninguna representación política, ni siquiera es militante de este partido. Cuando yo fui elegido presidente, el señor Bárcenas ya no estaba allí”. (Rajoy en el Parlamento).

El 19 de abril de 2010 causó alta en la Seguridad Social del PP como trabajador por cuenta ajena. Esta alta se mantuvo hasta el 31 de enero de 2013, según su vida laboral. Mariano Rajoy llegó a la Presidencia del Gobierno el 21 de diciembre de 2011.

SMS de apoyo. “Creí en su inocencia, lo hice hasta el momento en que a los cuatro años de iniciadas las investigaciones llegaron datos que confirmaban la existencia de cuentas millonarias en Suiza, no declaradas a la Hacienda pública, a nombre del señor Bárcenas”. (Rajoy en el Congreso el 1 de agosto).

El 18 de enero de 2013 se conoció que Bárcenas tenía dinero negro en Suiza, 22 millones de euros, por una comisión rogatoria que pasó por el Ministerio de Justicia. Dos días después Rajoy le envío este SMS: “Luis. Lo entiendo. Se fuerte. Mañana te llamare. Un abrazo”.

Militancia. El presidente aseguró el 1 de agosto en el Congreso que desde hace tres años el extesorero ya no es militante del PP. La semana pasada Rajoy negó en el pleno que Cospedal hubiera dicho al juez que él pactó con Bárcenas un finiquito muy favorable.

Los listados de la Agencia Tributaria que constan en el sumario reflejan que Bárcenas pagó su cuota de militante en 2008, 2009 y 2011. Otras informaciones aseguran que también en 2012. Cospedal dijo en su declaración judicial que Rajoy y Javier Arenas pactaron en marzo de 2010 el finiquito con Bárcenas y su mujer.

Pero Rajoy, Saénz de Santamaría y Gallardón se remitieron a las explicaciones anteriores y lamentaron que se les pregunte por Bárcenas. “Lo que le puedo decir es que la prioridad básica del Gobierno es intentar recuperar la economía española de una situación de extrema dificultad por la que estaba pasando”, dijo Rajoy, reiterando su tesis de que lo importante es la lucha contra la crisis.

Gallardón convirtió su respuesta en una cuestión de fe en Rajoy y, sobre todo, en la ocasión de hacer constar su inquebrantable elogio al presidente: “Estamos absolutamente convencidos de que la honestidad personal como presidente de Gobierno y en toda su actuación pública a lo largo de toda su vida de don Mariano Rajoy es un motivo de orgullo y de ejemplo para esa mayoría ética que en España reclama acabar con la corrupción”. Pero ni una sola explicación de lo que se le preguntaba.

Tanto, que la portavoz socialista,Soraya Rodríguez, anunció que en la moción que presentarán el próximo martes se incluirá una reprobación al presidente por haber mentido al Parlamento. “No hay ninguna capacidad de respuesta de un sistema democrático ante las mentiras del presidente, que es el que recibe la confianza de esta Cámara en el debate de investidura para formar Gobierno”, dijo.

Y la vicepresidenta le respondió retando al PSOE a presentar una moción de censura: “Si quiere presentar mociones para mover a un presidente del Gobierno elegido legítimamente en las urnas tiene usted una moción que presentar. Se llama moción de censura, pero le hace falta un candidato y no varios, y un programa”. Este reto anticipa una batalla parlamentaria en los próximos días, porque el PP intentará vetar en la Mesa la reprobación de Rajoy y el PSOE tendrá que buscar una fórmula para incluirla.

El otro recurso de Saénz de Santamaría fue descalificar a quien preguntaba, en este caso el PSOE, echando mano del caso de los EREde Andalucía y el del Faisán, que se juzga en la Audiencia Nacional. “España se merece algo más que convertir el Parlamento en una Cámara en la que el PSOE instruye, juzga, sentencia y condena, cuando tiene a algunos de sus miembros pendientes de instrucciones judiciales”, dijo.

“No logrará menoscabar la estabilidad del Gobierno, dejen de buscar el disenso y de convertir al Parlamento en una Cámara de representación teatral”, advirtió. También desgranó de nuevo las mismas 40 medidas contra la corrupción que ya anunció Rajoy en febrero en el debate sobre el estado de la nación y que se incluirán, al fin, en un informe que verá el viernes el Consejo de Ministros para negociar con los grupos.

156 . Usted no hará que nada me distraiga de lo importante.

19 Sep

 

El Pais 18 Sep

Pensiones garantizadas ¿a qué precio?

“Vamos a garantizar las pensiones”, es la letanía que entonan el presidente y sus ministros cada vez que la oposición les interpela sobre la perdida de poder adquisitivo y devaluación de la pensiones tras la reforma del Gobierno. Por mucho que el Ejecutivo se defienda con que “el único gobierno que ha congelado las pensiones ha sido del PSOE”, en las filas populares saben que las pensiones son un tema de calado que les puede hacer daño si el PSOE lo maneja con habilidad. Hoy mismo Rubalcaba ha atacado con el perjuicio que está ocasionando a los jubilados de ahora, justo cuando los ingresos de la tercera edad se han convertido en el sostén de miles de familias a las que el Estado ha dejado de proteger. En la respuesta, Rajoy ha patinado al deslizar uno de sus eslóganes favoritos, “usted no hará que nada me distraiga de lo importante”, como si las pensiones no lo fuesen.

-Las mentiras del presidente

Por mucho que Rajoy crea que ya ha dado suficientes explicaciones sobre Bárcenas, nada le va a librar de que la oposición le acuse de mentir. “Bárcenas aparecerá y desaparecerá de los medios según su estrategia de defensa, por eso solo hay que desgastarse con él cuando la situación lo requiera”, sentencia un popular. Sin embargo, la oposición no parece dispuesta a permitir que solo el ex tesorero marque los ritmos. La ofensiva de PSOE, IU y UPyD por demostrar que el presidente ha mentido en sede parlamentaria no está próxima a agotarse. Es más, los tres partidos han entrado en una competición por exigir responsabilidades políticas a Rajoy.

155 . Eso nunca lo va a pagar el Estado

16 Sep

La confianza en Rajoy cae al mínimo entre sus propios votantes

La oposición centra sus ataques en la supuesta falta de palabra del presidente del Gobierno

Fuente: Metroscopia / EL PAÍS

Desde que es presidente del Gobierno no se recuerda a Mariano Rajoyrepitiendo el adjetivo con el que siempre se había definido él mismo antes: “previsible”. Ahora la política española gira en torno a su palabra, a si mintió y a si cumple sus compromisos. El miércoles en el Congreso Alfredo Pérez Rubalcaba y Cayo Lara le acusaron reiteradamente de mentir en la Cámara a propósito de Luis Bárcenas. Y la próxima semana la portavoz de UPyD, Rosa Díez, le preguntará directa y crudamente si cree que “un presidente del Gobierno debe mentir”.

Es decir, está en cuestión su credibilidad, porque se ha esforzado en convertir sus respuestas al escándalo en una cuestión de fe. Rajoy paga la factura de haber dejado en el aire explicaciones sobre rectificaciones y compromisos aparcados. Ha abusado de su palabra sin cuidar el cumplimiento y el resultado es que, según la serie de sondeos de Metroscopia para EL PAÍS, su credibilidad está bajo mínimos, incluso entre los votantes del PP. Hasta un 64% de los que le apoyaron en las generales de 2011 asegura ahora que confía poco o nada en él. Este porcentaje era del 28% al inicio de su mandato. Este nivel de confianza, el más bajo de su mandato, es equiparable al que tuvo José Luis Rodríguez Zapatero entre sus propios votantes al final de su presidencia. También José María Aznar basó el final de su mandato en la confianza en su palabra y arriesgó convirtiendo en acto de fe la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. La diferencia notable es que estaba de retirada mientras que Rajoy está aún en la mitad de legislatura.

Los dirigentes populares se preguntan estos días cómo es posible que se crea más al extesorero que al presidente y quizás la respuesta esté en ese 64% de desconfianza. Sus apariciones públicas en momentos delicados como el debate sobre el estado de la nación o la comparecencia del 1 de agosto no solo no sirven para remontar su imagen y credibilidad, sino que marcan puntos de inflexión a la baja en la estimación de voto del PP. Así hasta llegar al 30,1% de la última encuesta, con una participación estimada del 62%, la más baja de la legislatura.

La estrategia de Rajoy pasa por aplazar para la segunda parte de la legislatura el cumplimiento de su programa, empezando por la bajada de impuestos y la mejora de datos económicos que prometió en campaña. Ha explicado que la herencia que se encontró le ha obligado a cambiar el paso y promover medidas que no deseaba. Pero en ese camino se ha dejado jirones de credibilidad, difíciles de recuperar, y lleva al PP a una fidelidad de voto en una cifra récord del 38%.

En ese capítulo de rectificaciones e incumplimientos por la realidad económica se incluyen las referidas a las bajadas de impuestos y el compromiso de no tocar las pensiones, entre otros. El primero se lo afeó Aznar en mayo cuando le reprochó que no proteja a las clases medias, que son su gran objetivo electoral. Y el segundo quedó superado hace un año y ahora con la reforma iniciada.

Hay también abuso de compromisos superados y no explicados. Por ejemplo, el 23 de octubre de 2012 Rajoy dijo en el Senado sobre el rescate a los bancos: “Eso nunca lo va a pagar el Estado”. Recientemente se ha conocido que las entidades financieras que recibieron ese dinero no lo han devuelto, es decir, el Estado lo ha asumido como deuda. Otro ejemplo: la pasada semana Rajoy explicó en rueda de prensa en Rusia una posición sobre Siria, distinta a la que horas después se conoció a través de la Casa Blanca.

Tomando al vuelo esa debilidad, la oposición ha centrado la agenda política en la credibilidad y la palabra del presidente, buscando la herida sangrante de Rajoy. Y quedan por aclarar detalles como su compromiso en el Congreso de que rompió con Bárcenas cuando supo que tenía una cuenta en Suiza, pese a que se ha sabido que le escribió un SMS dándole ánimos dos días después. No le ayudan tampoco los traspiés de los dirigentes del PP al explicar, por ejemplo, el “finiquito diferido y simulado” de su extesorero.

Rajoy nunca ha sido un líder carismático que despertara entusiasmos, pero era visto como fiable, según los sondeos de entonces. Su reto es ser capaz de convencer y movilizar en lo que queda de legislatura a sus electores desencantados. Su mínimo 30,1% de estimación de voto viene de la proyección de un porcentaje alto de sus votantes que ahora dicen dar la espalda al PP y que engordan la abstención hasta el 38%.

Lo que se borró del portátil de Bárcenas

2 Sep

El ordenador del extesorero guardaba varios años de su caja b y los gastos de una campaña electoral que probarían el engaño al Tribunal de Cuentas

 

El Partido Popular ordenó en abril pasado destruir el disco duro de uno de los portátiles que utilizó Luis Bárcenas durante su etapa de gerente (1990-2008) y tesorero del partido (2009), y entregó a la Audiencia Nacional el otro ordenador de su exdirectivo sin el disco duro.

Cuando dispuso la eliminación de esa información almacenada en los discos duros, el PP ya sabía de las andanzas de su extesorero y, sobre todo, conocía que Bárcenas, el hombre que controló sus cuentas durante 20 años, había ocultado una fortuna en bancos suizos que llegó a sumar, en el momento de mayor crecimiento de la bolsa, hasta 48 millones de euros.

El juez Pablo Ruz, que ordenó al PP la entrega de los ordenadores, pretendía verificar si, como le había confesado previamente Bárcenas, en ellos había información relevante sobre la caja b de la formación conservadora y la supuesta financiación ilegal para campañas electorales. Sería otra prueba más que añadir a las que ya ha acumulado Ruz para acreditar la doble contabilidad del PP y el pago de dinero oculto al fisco a diversos dirigentes.

En los papeles de Bárcenas que EL PAÍS publicó el pasado 31 de enero, y que el extesorero ha reconocido como auténticos en su última declaración judicial, hay al menos 55 apuntes que suman casi dos millones de euros que el juez considera ya acreditados. Esas anotaciones prueban algunas donaciones ilegales que el PP recibió entre 2002 y 2007, así como los pagos que hizo sin declararlos a Hacienda.

La instrucción judicial no ha conseguido ahora información directa sobre lo que ocultaban los dos ordenadores que usó Bárcenas durante 20 años debido al borrado de los discos duros ejecutado por el PP.

EL PAÍS

 Destrucción de pruebas

La actuación de los populares ha desencadenado un nuevo escándalo en la investigación del caso Bárcenas por la supuesta destrucción de pruebas para investigar las irregularidades cometidas por la formación conservadora durante sus últimos 20 años de vida. Las acusaciones particulares han pedido al juez que investigue si el PP cometió delito al destruir o eliminar los discos duros de los portátiles que usó su extesorero.

Desde hace cinco meses, el juez Pablo Ruz investiga al PP por supuesta financiación ilegal y acumula indicios para atribuir un delito contable a los tesoreros de esta formación política castigado con entre cinco y siete meses de cárcel.

En su última confesión, Bárcenas no solo contó que en esos ordenadores guardaba información contable sobre las irregularidadescometidas durante 20 años y algunas anotaciones sobre sus cuentas suizas, sino que entregó una memoria digital en la que supuestamente había descargado la información guardada en uno de los dos ordenadores que utilizó.

Esa información fue descargada del pendrive en la Audiencia Nacional e impresa en un dossier de 40 páginas facilitado a las partes personadas en el caso al que ha tenido acceso EL PAÍS. La información contenida en esas páginas revelaría algunas de las irregularidades que investiga el juez Pablo Ruz.

“Guardaba imágenes de visitas”

El abogado de Luis Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, aseguró ayer por la noche, en una entrevista en La Sexta TV,que el segundo ordenador de Luis Bárcenas cuyo contenido destruyó el Partido Popular tenía “imágenes de personas que visitaban el PP”, dejando caer que se trataría de donantes que aparecen en los papeles del extesorero. Gómez de Liaño subrayó que ese ordenador que fue inhabilitado contenía información “relativa a agendas, visitas, nombres y circunstancias”, de los visitantes que pasaron por Génova 13. El partido aseguró al juez que, agarrándose a la Ley de Protección de Datos, había destruido el registro de entradas y salidas que el magistrado requirió a la formación conservadora. Sin embargo, Bárcenas, según su abogado, guardó en ese dispositivo parte de esa información de la que no tendría copia.

Preguntado por si el extesorero y miembros de su familia son los únicos que figuran como titulares del dinero bloqueado en Suiza, el abogado dijo: “No lo sé, si hay más no lo sé. Su explicación \[de Bárcenas\] es que no hay más titulares”. E insistió en que lo relevante es que “avance la investigación judicial”.

Por un lado, Bárcenas guardó en el ordenador una exhaustiva recopilación de presupuestos de ingresos y gastos relacionados con la campaña de las elecciones generales de 1993. En esa contabilidad, desglosada por provincias y por distintos conceptos vinculados a las actividades de una campaña electoral,figuran unos gastos totales de 2.091 millones de pesetas. Sin embargo, el PP remitió al Tribunal de Cuentas un estadillo de gastos que sumaba apenas 1.579 millones de pesetas. Los auditores públicos dieron su visto bueno a esas cuentas sin poner reparo alguno.

Por otro lado, el ordenador Toshiba, según la información que descargó el extesorero del mismo, también contenía la contabilidad que el propio Bárcenas llevaba de una supuesta caja b del PP que incluía los años 1993, 1994, 1995 y 1996. Se trataría supuestamente de la parte de la caja b que Bárcenas no controló a través del cuaderno manuscrito cuya autoría también ha reconocido y que abarca los años 1990 a 1993 y 1997 a 2009.

En ese estadillo se incluían ingresos de donativos ilegales junto con pagos de sobresueldos a dirigentes de la cúpula del PP, fundamentalmente Francisco Álvarez Cascos, y otros gastos. Bárcenas anotó en el margen derecho de esa contabilidad algunas indicaciones sobre la persona o personas que ordenaban hacer esos pagos.

Entre los supuestos ordenantes de los pagos figuraba la siguiente anotación “Por indicación J.M.”. Bárcenas no supo precisar en su declaración ante el juez si esas siglas pertenecían a quien entonces era líder del partido, José María Aznar.

 Prueba prefabricada

Si el juez pudiera comprobar la fecha de elaboración de esos documentos y coincidiera con las señaladas por Bárcenas (1993 a 1997) sería muy difícil sostener, como hace el PP, la teoría de que el extesorero prefabricó una prueba falsa 16 años antes de ser imputado por corrupción. Pero de momento el juez Ruz se tiene que conformar con la palabra de Bárcenas y con el pendrive que puso a disposición de la Audiencia Nacional, dado que en los ordenadores no hay ni rastro de los discos duros utilizados por Bárcenas.

El Partido Popular señaló el pasado jueves, a través de un escrito remitido a la Audiencia Nacional, que Bárcenas no pudo almacenar la información contenida en su ordenador Toshiba en un pendrive dado que ese modelo de portátil carecía de puerto USB con el que poder descargar los archivos.

De esa manera, el PP pretende cuestionar la veracidad de la información que su ex tesorero ha puesto a disposición de la investigación judicial para acreditar la financiación ilegal del PP y las infracciones fiscales cometidas por los dirigentes que cobraron diversas cantidades de dinero sin declarar esos ingresos a Hacienda.

El abogado de Bárcenas sostiene por su parte que la información contenida en los dos ordenadores que utilizó el ex tesorero y destruida por el PP es de “extraordinaria importancia” para la investigación abierta en la Audiencia Nacional.

El PP se ha escudado en la Ley de Protección de Datos para justificar la destrucción de los discos duros. Esa Ley tan sólo avala la eliminación de información personal. Por lo que ha confesado Bárcenas, los archivos de sus ordenadores contenían información del partido para el que trabajaba.

El juez mantiene en vilo al PP, pendiente de si llama a testificar a Rajoy

2 Sep

Pablo Ruz debe resolver una veintena de peticiones sobre los papeles de Bárcenas

Luis Barcenas, tras una de sus comparecencias en la Audiencia Nacional, antes de ser encarcelado. / ULY MARTIN

El instructor del caso Bárcenas, el magistrado de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, volverá de sus vacaciones con más de una veintena de peticiones por resolver. Sus decisiones marcarán la agenda de los populares, por mucho que estos traten de hacer desaparecer el fantasma de su extesorero. El borrado de los ordenadores y la incongruencia de esta acción con la afirmación, bajo juramento y ante el juez, de la secretaria general, Dolores de Cospedal, de que estaban custodiados centran las últimas peticiones. Sin embargo, Ruz también tiene pendiente de resolver la solicitud para que el presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, que aparece en los papeles de Bárcenas, sea citado a declarar en calidad de testigo. “Como perceptor de importantes cantidades en metálico, resulta obligado que se le convoque para confirmar o no tales extremos”, señala una de las acusaciones. Posiblemente, Ruz no acceda, al igual que rechazó la de José María Aznar.

Entre las peticiones más delicadas para el PP estará, además, la de decidir sobre las exigencias de que se identifique a quien dio instrucciones para borrar los ordenadores que manejaba Luis Bárcenas. Es una solicitud que formularán las acusaciones y que posiblemente Ruz atenderá, ya que la afirmación de Cospedal sobre su custodia fue en la que basó el auto por el que reclamó el traslado de los ordenadores.

Federico Trillo. El ahora embajador en Londres es otro de los dirigentes del PP mencionado por Bárcenas, quien dijo haberle entregado más de 200.000 euros para pagar la defensa de los militares imputados por el Yak-42. La acusación quiere que declare.

José Manuel Romay Beccaria. El hoy presidente del Consejo de Estado, fue tesorero del PP hasta 2012 y receptor de la contabilidad y del sistema de financiación irregular, según Bárcenas. El juez decidirá si debe aclararlo.

Rosendo Naseiro. Bárcenas señaló al anterior extesorero del PP, Rosendo Naseiro, como la persona que le explicó el funcionamiento del sistema de contabilidad b. Ruz decidirá si remueve aún más el departamento que se ha hecho cargo de las cuentas del partido en las últimas décadas.

Miguel Blesa. El expresidente de Caja Madrid fue identificado como el misterioso “Miguel Crisantemo” que avaló jurídicamente la transformación de los sobresueldos en gastos de representación. Blesa podría ratificar ante el juez su participación.

Antonio de la Fuente. La defensa de Bárcenas tiene previsto solicitar la declaración del exjefe de seguridad del PP (cuñado del extesorero imputado), que certificó la destrucción de los libros de visitas a la sede popular, con los que se pretendía confirmar los encuentros del extesorero con los donantes.

Pedro Arriola. Entre la documentación aportada por Bárcenas aparecen facturas y anotaciones que comprometen al estratega de la dirección del PP desde 1989 Pedro Arriola. Lo más llamativo es una factura precedida por una nota manuscrita en la que Arriola divide los conceptos entre “blancas” y “negras”, indicio de que el asesor pidió cobrar en dinero b parte de los servicios. Ruz deberá decidir si lo llama como testigo o como imputado.

Las‘filesas’ del PP. Ruz también deberá decidir si investiga las tres empresas a través de las que, según Bárcenas, se nutría el PP de financiación ilegal.

Gonzalo Urquijo. Según Bárcenas, la empresa de Urquijo cobró parte de las obras de la sede del PP, en la calle Génova, en negro. Ruz deberá decidir si lo llama a declarar.

Borrado de pruebas

31 Ago

El juez debe investigar quién tuvo interés en destruir los ordenadores de Bárcenas

El juez del caso Bárcenas había pedido al PP la entrega de dos ordenadores que manejaba el extesorero en la sede de Génova para verificar si en ellos estaban los originales de las cuentas en B que el propio Bárcenas le había entregado en un pen drive,y otras informaciones comprometedoras. Remitidos ambos aparatos a la Audiencia Nacional para su apertura, se comprobó que uno de ellos, el más antiguo, carecía de disco duro, y el otro había sido “destruido”. Al hacer su petición, el juez Ruz no ignoraba que los datos podían haber sido borrados, pero se amparaba en la declaración de la secretaria general, Dolores de Cospedal, que había manifestado que los ordenadores del ex tesorero seguían en la calle Génova custodiados por el partido, para solicitar su entrega.

El asunto es tan sospechoso que, junto a los ordenadores, el PP hizo llegar al juez, el 20 de agosto, una nota justificando su estado actual. Sus argumentos esenciales son que uno de los aparatos carecía de conexión para pen drive, por lo que no pudo ser el origen de la copia; y que la información contenida en el otro había sido destruida siguiendo el protocolo establecido en el partido cuando el aparato ha sido utilizado “por personas que hubieran podido manejar información sensible”.

Ahora ha añadido que estaba obligado a borrar el contenido en aplicación de la Ley de Protección de Datos, que obliga a eliminar los datos personales que contenga el ordenador cuando quien lo utilizaba deja su puesto y es sustituido por otra persona.

De entrada, si lo que hay que suprimir son los datos personales, lo que no tuviera esa condición no tenía por qué eliminarse. Pero además, si se sabe que los archivos contienen información sobre ingresos y gastos del partido, lo cual no puede considerarse algo privado o personal, solo quien estuviera interesado en que no se conozca su contenido daría el paso irreversible de destruir una posible prueba de cargo.

El juez, que investiga la supuesta financiación ilegal del PP, deberá por tanto investigar quién y por orden de quién destruyó ese material sensible que Cospedal, consideraba a buen recaudo en Génova.

Todo indica que, como suele ocurrir en muchos escándalos políticos, en los que aparte de otros asuntos está en cuestión la honorabilidad de un partido, la máquina de tapar errores con otros mayores está funcionando a pleno rendimiento. En su comparecencia del 1 de agosto, Mariano Rajoy reconoció que había “cometido el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable”. Ahora tendría que volver sobre sus palabras para descubrir quién sí ha cometido ese error.

El Código Penal considera en su artículo 451-2 reo de encubrimiento a quien intervenga “ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento”.