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168 . Cuando mandaba eso [mensajes a Bárcenas] no conocía las cosas que hoy conocemos todos

10 May

Inútil!!, toda España sabía dos días antes de que el tesorero acumulaba parte del dinero negro en Suiza, pero él con todas las fuentes de información de que dispone como Presidente no se enteró.

167 . Dice que ha pedido explicaciones y nadie sabe nada de dinero negro en el PP

10 May

Este Presidente es un inútil y de dinero no sabe nada. Como Presidente del PP no se entera del el uso y disfrute del dinero negro que ingresaban.

¿Como va a gestionar el dinero de los españoles un deficiente mental ?

155 . Eso nunca lo va a pagar el Estado

16 Sep

La confianza en Rajoy cae al mínimo entre sus propios votantes

La oposición centra sus ataques en la supuesta falta de palabra del presidente del Gobierno

Fuente: Metroscopia / EL PAÍS

Desde que es presidente del Gobierno no se recuerda a Mariano Rajoyrepitiendo el adjetivo con el que siempre se había definido él mismo antes: “previsible”. Ahora la política española gira en torno a su palabra, a si mintió y a si cumple sus compromisos. El miércoles en el Congreso Alfredo Pérez Rubalcaba y Cayo Lara le acusaron reiteradamente de mentir en la Cámara a propósito de Luis Bárcenas. Y la próxima semana la portavoz de UPyD, Rosa Díez, le preguntará directa y crudamente si cree que “un presidente del Gobierno debe mentir”.

Es decir, está en cuestión su credibilidad, porque se ha esforzado en convertir sus respuestas al escándalo en una cuestión de fe. Rajoy paga la factura de haber dejado en el aire explicaciones sobre rectificaciones y compromisos aparcados. Ha abusado de su palabra sin cuidar el cumplimiento y el resultado es que, según la serie de sondeos de Metroscopia para EL PAÍS, su credibilidad está bajo mínimos, incluso entre los votantes del PP. Hasta un 64% de los que le apoyaron en las generales de 2011 asegura ahora que confía poco o nada en él. Este porcentaje era del 28% al inicio de su mandato. Este nivel de confianza, el más bajo de su mandato, es equiparable al que tuvo José Luis Rodríguez Zapatero entre sus propios votantes al final de su presidencia. También José María Aznar basó el final de su mandato en la confianza en su palabra y arriesgó convirtiendo en acto de fe la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. La diferencia notable es que estaba de retirada mientras que Rajoy está aún en la mitad de legislatura.

Los dirigentes populares se preguntan estos días cómo es posible que se crea más al extesorero que al presidente y quizás la respuesta esté en ese 64% de desconfianza. Sus apariciones públicas en momentos delicados como el debate sobre el estado de la nación o la comparecencia del 1 de agosto no solo no sirven para remontar su imagen y credibilidad, sino que marcan puntos de inflexión a la baja en la estimación de voto del PP. Así hasta llegar al 30,1% de la última encuesta, con una participación estimada del 62%, la más baja de la legislatura.

La estrategia de Rajoy pasa por aplazar para la segunda parte de la legislatura el cumplimiento de su programa, empezando por la bajada de impuestos y la mejora de datos económicos que prometió en campaña. Ha explicado que la herencia que se encontró le ha obligado a cambiar el paso y promover medidas que no deseaba. Pero en ese camino se ha dejado jirones de credibilidad, difíciles de recuperar, y lleva al PP a una fidelidad de voto en una cifra récord del 38%.

En ese capítulo de rectificaciones e incumplimientos por la realidad económica se incluyen las referidas a las bajadas de impuestos y el compromiso de no tocar las pensiones, entre otros. El primero se lo afeó Aznar en mayo cuando le reprochó que no proteja a las clases medias, que son su gran objetivo electoral. Y el segundo quedó superado hace un año y ahora con la reforma iniciada.

Hay también abuso de compromisos superados y no explicados. Por ejemplo, el 23 de octubre de 2012 Rajoy dijo en el Senado sobre el rescate a los bancos: “Eso nunca lo va a pagar el Estado”. Recientemente se ha conocido que las entidades financieras que recibieron ese dinero no lo han devuelto, es decir, el Estado lo ha asumido como deuda. Otro ejemplo: la pasada semana Rajoy explicó en rueda de prensa en Rusia una posición sobre Siria, distinta a la que horas después se conoció a través de la Casa Blanca.

Tomando al vuelo esa debilidad, la oposición ha centrado la agenda política en la credibilidad y la palabra del presidente, buscando la herida sangrante de Rajoy. Y quedan por aclarar detalles como su compromiso en el Congreso de que rompió con Bárcenas cuando supo que tenía una cuenta en Suiza, pese a que se ha sabido que le escribió un SMS dándole ánimos dos días después. No le ayudan tampoco los traspiés de los dirigentes del PP al explicar, por ejemplo, el “finiquito diferido y simulado” de su extesorero.

Rajoy nunca ha sido un líder carismático que despertara entusiasmos, pero era visto como fiable, según los sondeos de entonces. Su reto es ser capaz de convencer y movilizar en lo que queda de legislatura a sus electores desencantados. Su mínimo 30,1% de estimación de voto viene de la proyección de un porcentaje alto de sus votantes que ahora dicen dar la espalda al PP y que engordan la abstención hasta el 38%.

El juez mantiene en vilo al PP, pendiente de si llama a testificar a Rajoy

2 Sep

Pablo Ruz debe resolver una veintena de peticiones sobre los papeles de Bárcenas

Luis Barcenas, tras una de sus comparecencias en la Audiencia Nacional, antes de ser encarcelado. / ULY MARTIN

El instructor del caso Bárcenas, el magistrado de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, volverá de sus vacaciones con más de una veintena de peticiones por resolver. Sus decisiones marcarán la agenda de los populares, por mucho que estos traten de hacer desaparecer el fantasma de su extesorero. El borrado de los ordenadores y la incongruencia de esta acción con la afirmación, bajo juramento y ante el juez, de la secretaria general, Dolores de Cospedal, de que estaban custodiados centran las últimas peticiones. Sin embargo, Ruz también tiene pendiente de resolver la solicitud para que el presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, que aparece en los papeles de Bárcenas, sea citado a declarar en calidad de testigo. “Como perceptor de importantes cantidades en metálico, resulta obligado que se le convoque para confirmar o no tales extremos”, señala una de las acusaciones. Posiblemente, Ruz no acceda, al igual que rechazó la de José María Aznar.

Entre las peticiones más delicadas para el PP estará, además, la de decidir sobre las exigencias de que se identifique a quien dio instrucciones para borrar los ordenadores que manejaba Luis Bárcenas. Es una solicitud que formularán las acusaciones y que posiblemente Ruz atenderá, ya que la afirmación de Cospedal sobre su custodia fue en la que basó el auto por el que reclamó el traslado de los ordenadores.

Federico Trillo. El ahora embajador en Londres es otro de los dirigentes del PP mencionado por Bárcenas, quien dijo haberle entregado más de 200.000 euros para pagar la defensa de los militares imputados por el Yak-42. La acusación quiere que declare.

José Manuel Romay Beccaria. El hoy presidente del Consejo de Estado, fue tesorero del PP hasta 2012 y receptor de la contabilidad y del sistema de financiación irregular, según Bárcenas. El juez decidirá si debe aclararlo.

Rosendo Naseiro. Bárcenas señaló al anterior extesorero del PP, Rosendo Naseiro, como la persona que le explicó el funcionamiento del sistema de contabilidad b. Ruz decidirá si remueve aún más el departamento que se ha hecho cargo de las cuentas del partido en las últimas décadas.

Miguel Blesa. El expresidente de Caja Madrid fue identificado como el misterioso “Miguel Crisantemo” que avaló jurídicamente la transformación de los sobresueldos en gastos de representación. Blesa podría ratificar ante el juez su participación.

Antonio de la Fuente. La defensa de Bárcenas tiene previsto solicitar la declaración del exjefe de seguridad del PP (cuñado del extesorero imputado), que certificó la destrucción de los libros de visitas a la sede popular, con los que se pretendía confirmar los encuentros del extesorero con los donantes.

Pedro Arriola. Entre la documentación aportada por Bárcenas aparecen facturas y anotaciones que comprometen al estratega de la dirección del PP desde 1989 Pedro Arriola. Lo más llamativo es una factura precedida por una nota manuscrita en la que Arriola divide los conceptos entre “blancas” y “negras”, indicio de que el asesor pidió cobrar en dinero b parte de los servicios. Ruz deberá decidir si lo llama como testigo o como imputado.

Las‘filesas’ del PP. Ruz también deberá decidir si investiga las tres empresas a través de las que, según Bárcenas, se nutría el PP de financiación ilegal.

Gonzalo Urquijo. Según Bárcenas, la empresa de Urquijo cobró parte de las obras de la sede del PP, en la calle Génova, en negro. Ruz deberá decidir si lo llama a declarar.

Fin de la cita (canción del verano)

18 Ago

http://youtu.be/BymcmaLpdyo

146 . El único hecho probado hasta hoy es el del dinero que ha aparecido en las cuentas del señor Bárcenas en la banca suiza.

2 Ago

Lo que sí sabemos es que el único hecho probado hasta hoy es el del dinero que ha aparecido en las cuentas del señor Bárcenas en la banca suiza.”

Falso. También está probado, entre otras cosas, que Luis Bárcenas trabajó durante más de dos décadas en la cocina del PP y que nunca tuvo responsabilidad directa en ninguna adjudicación ni recalificación. Y que, por tanto, es muy difícil que pudiese robar una fortuna así sin la ayuda de más dirigentes del PP.

Rajoy tratará de salir del agujero

28 Jul

La preocupación por el deterioro de imagen fuerza a afrontar el caso Bárcenas

El PP espera una respuesta contundente, aunque admite que llega tarde y mal

propia

En política es frecuente que se instalen mitos y axiomas. Todo el mundo los da por hechos sin comprobarlos. El más evidente de los asentados en el PP afirmaba que Mariano Rajoy maneja como nadie los tiempos. Que es capaz de lograr que todos los problemas acaben desapareciendo. Estos días, en el PP, incluso los más fieles a Rajoy admiten que esta vez, con el caso Bárcenas,su estrategia de dejar pasar los días buscando el agotamiento del rival ha fallado estrepitosamente.

Todas las alarmas han saltado por el tremendo deterioro de la imagen del presidente que detectan las encuestas y los análisis sociológicos que maneja La Moncloa, y ahora Rajoy se apresta a intentar salir del agujero con una comparecencia parlamentaria que él nunca quiso.

El presidente nunca ha tenido buena imagen. Cuando estaba en la oposición, y la tenía por los suelos, en su entorno insistían en que mejoraría al llegar al Gobierno, como le pasó aJosé María Aznar. No sucedió. Aun así, nunca estuvo peor que ahora, y la constatación a través de las encuestas de que lo que cuenta un hombre en la cárcel y con casi 50 millones de euros en Suiza como Bárcenas es más creíble para la mayoría de los ciudadanos que el desmentido del presidente del Gobierno ha movilizado a La Moncloa para buscar un contraataque.

Solo Rajoy sabe si citará a Bárcenas y le atacará; muchos esperan que lo haga

La evolución de las encuestas que analiza el gurú del presidente, que antes lo fue de Aznar, Pedro Arriola —también implicado por Bárcenas en supuestos cobros de dinero negro— es clara. En febrero, tras la publicación de los papeles en EL PAÍS, el hundimiento de Rajoy y de las expectativas de voto del PP detectadas por el equipo de Arriola y José Ignacio Wert, el otro sociólogo de cabecera Rajoy, ahora ministro de Educación, fue muy notable. Después hubo una clara recuperación en abril y mayo, y ahora de nuevo la caída es durísima, de unos cuatro puntos de expectativa de voto del PP. En el entorno del presidente siempre recuerdan que por muy mal que estén, el PSOE y Alfredo Pérez Rubalcaba están peor, pero nadie oculta la preocupación.

En este contexto todos se preguntan qué hará Rajoy el jueves. El presidente acostumbra a hablar con mucha gente pero sin decirle a nadie qué tiene previsto hacer, se limita a escuchar ideas. Una mayoría importante de dirigentes confía en que esta vez coja el toro por los cuernos y se lance directamente contra Bárcenas, le llame por su nombre, admita que fue un error confiar en él —como ya ha hecho esta semana Dolores de Cospedal, secretaria general— y dé una explicación detallada.

Otros dirigentes creen que Rajoy será fiel a su estilo y dirá sin decir, evitando entrar al fondo. Por si acaso, su equipo le está preparando un informe sobre las medidas contra la corrupción anunciadas en enero con la intención de acelerar su aplicación. Pero si Rajoy se concentra en estas medidas, en el futuro, como hizo entonces, y en la situación económica, querrá decir que ha decidido no entrar a fondo en el caso Bárcenas. Está asumido en el PP que Rajoy nunca ha querido pronunciar el nombre del extesorero para evitar que este personaje incontrolable se volcara contra él. Ahora que lo ha hecho, nadie ve motivos para seguir manteniendo esa prudencia. Algunos diputados temen que si decide no nombrarlo la oposición pueda intentar ridiculizar al presidente con lecciones de fonética o carteles irónicos.

La alarma salta en La Moncloa por una caída de 4 puntos en unas semanas

En cualquier caso internamente está asumido que ha habido una cadena de errores. El último especialmente absurdo. El Gobierno podía haber fijado una sesión de control en el último pleno celebrado, el 16 y 17 de julio. Ahí Rajoy habría contestado tres preguntas, siete minutos y medios en total. Ahora se ha visto forzado a aceptar un pleno que la oposición tratará de hacer monográfico sobre Bárcenas de unas cinco horas. Al rechazar el control, Rajoy alentó el principal argumento de la oposición: que desprecia al Parlamento. Una estrategia que causó auténtico estupor en medios europeos, tanto que algunos como elFinancial Times le dedicaron un editorial específico.

“Rajoy pudo cortar esto hace meses llamando a Bárcenas delincuente, pidiendo perdón por haberle dado su confianza como pidió Alberto Núñez Feijóo. Se optó por esperar a que escampara, por negar la evidencia y dejar la iniciativa al propio Bárcenas y sus adláteres. Se ha conseguido que toda la presión esté sobre Rajoy. Es el momento de darle la vuelta”, resume un dirigente.

Asumido el error, la decisión de rectificar y comparecer, dicen los suyos, estaba tomada desde el miércoles 17, al día siguiente de que Rubalcaba amenazara con una moción de censura. Pero no lo confirmó hasta el lunes siguiente, como siempre apurando los tiempos a la espera de un giro imprevisto, como esas nuevas revelaciones del propio Bárcenas que siguen ahí como gran temor.

Por no aceptar una sesión de control, ahora tendrá un pleno monográfico

Muchos en el PP están descolocados porque los datos económicos positivos —la bolsa, las subastas del Tesoro, los resultados de las grandes empresas, la Encuesta de Población Activa— que debían cambiar el ambiente político y social han quedado opacadas por el escándalo. Aunque también hay algunos dirigentes que creen que al final “el soufflé está bajando porque Bárcenas no tiene pruebas que incriminen a Rajoy y poco a poco irá deshaciéndose como lo que es, un preso en Soto del Real”.

En cualquier caso prácticamente todos coinciden en que el PP y Rajoy, al que nadie se imagina dimitiendo —su fama de resistente es otro mito, este más comprobado, aún más fuerte que el del control de los tiempos— tiene que cerrar cuanto antes este flanco. Lo ideal sería que lo hiciera el juez, explican, pero tardará. Por eso confían en que Rajoy haga algo el 1 de agosto —la fecha elegida hace temer una salida escapista— que satisfaga al menos a los votantes del PP. Si sale bien, varios de los consultados creen que después del verano el presidente empezará a ocuparse más del partido y hará cambios. El más importante, el del Gobierno, es una incógnita. Puede ser en cualquier momento, incluso esta semana para sorprender. Pero algunos lo ven más probable en octubre si se adelanta la elección del candidato a las elecciones europeas. Uno posible es el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, que nunca ha ocultado su deseo de relevar a Joaquín Almunia como comisario europeo. Esa podría ser una excusa para remodelar el Gobierno. Pero antes hay que pasar el pleno del jueves y hacer o no algo que parece fácil pero no para Rajoy: nombrar a Bárcenas.

Se cuecen habas

19 Jul
19jul 2013
Publico.es

Esther Vivas

Estamos en manos de chorizos. Mientras nos dicen que tengamos paciencia, que pronto llegará el final de la crisis, que ahora sí veremos los, tan cacareados, brotes verdes, nos damos cuenta, ya casi sin estupefacción, que los mismos que nos dan lecciones de austeridad, han vivido, durante años, en el derroche y la opulencia. Nos han robado, estafado y engañado. Y aún tienen la poca vergüenza de mirar para otro lado.

La paciencia, pero, es como un vaso de agua que se llena y llena y llena y, al final, acaba derramándose. Nunca sabemos cuál será la gota definitiva que hará salir la gente a la calle, masivamente, y decir “ya basta”. Pero lo que es seguro es que, tarde o temprano, ese momento llega. Lo hemos visto en la Primavera árabe, el 15M, Occupy Wall Street y tantos otros. Como decía el filósofo francés Daniel Bensaïd: “La revolución llega cuando menos se la espera. La puntualidad no es su fuerte”. Y así es.

Ayer otra gota de indignación llenó el vaso cada día más repleto de hartazgo. Miles de personas se concentraron frente a las sedes del Partido Popular en todo el Estado para expresar su rabia y malestar. Y las demandas y gritos de “Dimisión”, “No es un Gobierno, es una mafia” y “Fuera, fuera, fuera” se escucharon de punta a punta de la Península. Las cacerolas, cucharas, paellas y demás utensilios de cocina volvieron a repicar con esa ira contenida a la que estos tiempos nos tienen tan acostumbrados.

Aunque la corrupción no tiene patrimonio. El poder, parece, lo engulle todo. Caso Bárcenas, Gürtel, Nóos, Palma-Arena, Fabra y caso de los EREs, Mercurio, Pretoria y caso Palau, ITV, Crespo, Pallerols. Bienvenidos a la Cosa Nostra, al más puro estilo ‘El Padrino’. No en vano uno de los hashtags más utilizados ayer en twitter era #DemocraciaSinMafia y #AdiósMafia. Los inquilinos de la calle Génova, Ferraz o Còrsega conocen bien las reglas del juego. La impunidad es siempre su última baza.

La resignación, pero, se va terminando a golpe de sobres, papeles, comisiones, sobresueldos. Mientras nos quedamos en paro, no llegamos a final de mes, no podemos pagar la hipoteca, nos desahucian, no tenemos qué comer… asistimos a un nuevo acto de esta tragedia que es la crisis. Y los papeles de Bárcenas, el último capítulo. Pocas sorpresas nos depara su desenlace. Los guionistas nos tienen habituados a mucho ruido y a pocas nueces y luego si te he visto no me acuerdo. Qué fue de la tan pregonada entrada en prisión del banquero Miguel Blesa, que después de quince escuálidos días entre rejas ya volvía a estar en la calle. Ojalá nos sorprenda ahora el final del acto. En todo caso, dependerá de nosotros. Ocupar la función, cambiar el guión, y poder decir, finalmente: “Bye bye Mariano”.

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Los días más negros del PP

18 Jul

Mariano Rajoy y su Partido Popular (PP) han sido golpeados de lleno con la publicación en EL MUNDO de parte de la supuesta contabilidad paralela que llevó durante años Luis Bárcenas, el hombre que controló las finanzas de la formación política durante dos décadas y que ahora se encuentra en la cárcel.

Rajoy y su partido se hallaban ya en un gran problema desde que, a finales de enero, el diario ‘El País’ publicara unas fotocopias de esa supuesta contabilidad en la sombra, paralela a la oficial, que de ser cierta revelaría sobresueldos a la cúpula de la formación y una financiación irregular del PP.

El Partido Popular se agarró desde entonces al hecho de que lo aparecido en ese diario eran fotocopias, es decir, papeles que podían haber sido manipulados para dañar a la formación.

Lo que EL MUNDO ha publicado este martes es sin embargo un original, una hoja manuscrita por las dos caras, con la letra de Bárcenas y con la conclusión pericial de que no pudo escribirlos de una sola vez. [Lea los documentos originales]

La teoría de la manipulación queda pues desmontada y lo que ahora queda es la palabra de Bárcenas contra la del PP, la palabra del hombre que el propio Mariano Rajoy ascendió de gerente a tesorero del partido en 2008 contra la palabra del jefe del Gobierno y presidente de la formación.

“No voy a necesitar más de dos palabras: es falso. Nunca, repito, nunca he recibido ni he repartido dinero negro ni en este partido nien ninguna parte“, aseguró Rajoy el 2 de febrero ante la plana mayor del PP, en una reunión extraordinaria.

Ahora, las dos caras de una hoja original arrancada de un cuaderno recogen pagos del PP al hoy presidente del gobierno en 1997, 1998 y 1999, cuando era ministro de Administraciones Públicas y de Educación en el gobierno de José María Aznar.

Unos pagos que, si son ciertos, vulneraron la Ley de incompatibilidades de 1995, que prohibía a los miembros del gobierno cobrar cualquier ingreso extra, ya fuera público o privado. Solo en 1998, según esos papeles, Rajoy cobró de esta manera un sobresueldo total en pesetas equivalente a unos 25.200 euros.

“Todas las retribuciones a los cargos y personal del partido se han realizado siempre conforme a la legalidad y cumpliendo las obligaciones tributarias correspondientes”, insistió este martes el PP en un comunicado en el que aseguró que su contabilidad “es única” y se ha llevado siempre dentro de lo que marca la ley.

Rajoy no habría sido el único en cobrar sobresueldos contrarios a la Ley, según el documento publicado por EL MUNDO. Aparecen también el ex director gerente del FMI y ex presidente de BankiaRodrigo Rato, entonces vicepresidente económico del Gobierno de Aznar; Jaime Mayor Oreja, entonces ministro del Interior, oJavier Arenas, que ocupaba el cargo de ministro de Trabajo.

Y todo esto sale a la luz solo dos días después de que Pedro J. Ramírez publicara una conversación que mantuvo con Bárcenas -días antes de que el 27 de junio entrara en prisión incondicional por orden del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz- en la que el ex tesorero no solo confirmó sobresueldos en negro, sino también la entrada en el partido de donaciones de empresas a las que luego se daban adjudicaciones.

El juez Ruz tiene ahora en sus manos esa hoja de cuaderno publicada por EL MUNDO. Antes ya tenía las fotocopias. Y próximamente, según apunta todo, llamará a declarar de nuevo a Bárcenas, un hombre que comenzó negando todo, incluido que su letra fuera la de aquellas fotocopias, pero que viró 180 grados y que no solo reconoce la autoría de esa contabilidad paralela en el PP, sino que ya ha amenazado con tirar de la manta.

Bárcenas está imputado por delitos de blanqueo de capitales,fraude fiscalcohechofalsedad documental y estafa procesalen grado de tentativa en el “caso Gürtel”, en el que se investiga una de las mayores tramas de corrupción en la historia de España, en la que una red de empresas se enriqueció presuntamente con contratos amañados que adjudicaban dirigentes regionales y municipales del PP.

Reconociendo una contabilidad paralela en el PP, él mismo se autoinculpa en los delitos que de ella pudieran derivarse. Pero Bárcenas parece pensar que no tiene ya nada que perder, a tenor del giro en su estrategia, que llevó incluso a renunciar a su defensa a los dos abogados que la ejercían desde que en 2009 fue imputado.

Pierda o gane algo Bárcenas, lo que está claro es que ha dado un jaque a Rajoy y al PP en esta partida de ajedrez.

Los papeles del ex tesorero “pueden hacer saltar al actual gobierno”, ha advertido el abogado Miguel Durán, próximo al círculo de Bárcenas y representante del supuesto número dos de la “trama Gürtel”. Bárcenas está “muy enfadado” con “su gente”, añadió en referencia a un partido que, al final, lo dejó caer.

El Mundo. Actualizado miércoles 10/07/2013

Ante una posible moción de censura

18 Jul

 Me entero de que el señor Rubalcaba va a poner en marcha una moción de censura sin posibilidad alguna de que prospere por aquello de la mayoría absoluta.

Hace tiempo, cuando empezaban los primeros escarceos del “caso Bárcenas”, oí a una diputada en la radio decir que se avergonzaba de los dirigentes de su partido, que ella no había recibido sobre alguno y estaba contemplando la posibilidad de devolver su acta de diputada.

Y yo me pregunto: ¿todos los diputados del PP que se sientan en el Congreso están de acuerdo con la financiación presuntamente ilegal de su partido y con el resto de informaciones, algunas ya constatadas, que afectan al presidente y a algunos ministros o exministros? ¿Hasta dónde llega la disciplina de partido que “obliga” a aplaudir la presunta, o menos presunta, corrupción de algunos dirigentes del PP?

Hasta donde yo llego, cuando alguien comete un delito y otro lo encubre, es cómplice del mismo y me cuesta mucho pensar que el resto de los diputados, ante una moción de censura, vayan a ser cómplices de los implicados en la trama.— Mª Isabel C. Pradera.