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171 . El modelo de bienestar se ha mantenido

10 May

Será el bienestar de los miembros del PP que cobran corruptelas, sobresueldos o múltiples ingresos

167 . Dice que ha pedido explicaciones y nadie sabe nada de dinero negro en el PP

10 May

Este Presidente es un inútil y de dinero no sabe nada. Como Presidente del PP no se entera del el uso y disfrute del dinero negro que ingresaban.

¿Como va a gestionar el dinero de los españoles un deficiente mental ?

165 . 2013 verdades sobre Bárcenas

2 Ene

El Pais 1 -1 -14

Bárcenas es un ejemplo de profesionalidad y buen hacer. El PP quiere reconocer los 28 años de servicio de Bárcenas. Nadie podrá probar que no es inocente. La fiscalía y la policía de Rubalcaba han orquestado una campaña contra el PP con la llamada trama Gürtel. Gürtel no tiene nada que ver con el PP. Bárcenas nada tiene que ver con Gürtel. Gürtel no existe, es un invento de algunos.

Parece que algunas personas se estaban aprovechando del PP. Gürtel es una trama contra el PP. Se quería implicar a Bárcenas con Gürtel para desprestigiar al PP. Algunos deberían pedir disculpas a Bárcenas, desde luego que sí, ahora se demuestra.

Bárcenas tenía cuentas en Suiza, pero eran particulares. Hace tiempo que ese señor no tiene un cargo en el PP. El señor Bárcenas no está en el PP. Ese señor que usted dice no ejerce responsabilidad alguna en el partido desde hace muchos años. Los papeles atribuidos a ese señor no reflejan la contabilidad del PP. Son papeles apócrifos. Son fotocopias de fotocopias. Él mismo dice que no reconoce su letra. Se quiere montar una causa general contra el PP en base a unos papeles que nadie reconoce como suyos. Todo es falso. Es un montaje, y quien se haga eco tendrá que responder ante los tribunales. Lo estoy leyendo porque no quiero que la indignación me lleve a decir una palabra más alta que otra: es falso. Nunca he recibido ni he repartido dinero negro, ni en este partido ni en ningún sitio.

Ese señor que usted dice no tiene despacho porque hace tiempo que no es tesorero. Parece que ese señor tenía una sala, pero no era un despacho. Era un lugar. Creo que era un sitio para guardar sus papeles particulares. No tenía chófer, por supuesto que no tenía chófer. Una vez que tenía que ir a un sitio se le puso a su disposición un coche con conductor, pero no era un chófer. No tiene secretaria; hay una persona que atiende sus llamadas. Ese señor no tiene nada que ver con el PP. Ese señor cobraba todos los meses una cantidad que correspondía a una indemnización en diferido en forma de simulación de lo que hubiera sido un vamos. Naturalmente se le pagaban las cuotas de la seguridad social, claro que sí, es que si no hubiera sido un vaya. Todo lo que se ha publicado en relación a los sobresueldos son insidias. No hay sobresueldos, hay sueldos, y vamos a publicar las declaraciones de la renta en señal de transparencia.

Algunas personas en el PP cobramos una compensación salarial en forma que no es un sueldo ni un sobresueldo. La compensación es porque en la vida privada se cobraría más y entonces hay problemas para encontrar cargos públicos. El señor Rajoy cobraba más en la oposición que el señor Rubalcaba porque el señor Rubalcaba es químico. Había algunos cobros de cantidades periódicas en metálico. Es posible que algunas personas no supieran que tenían que declarar a Hacienda el préstamo del partido. Los sobresueldos son algo perfectamente lógico. En todos los partidos se cobran sobresueldos. El PSOE debería pedir disculpas porque también paga sobresueldos. No hay sobresueldos. Todo es falso, salvo alguna cosa.

Bárcenas es un delincuente. No se puede confiar en un delincuente. Ahora dice que sí es su letra, pero es la tercera versión. ¿Cómo se puede confiar en una persona de la que se sabe que tiene cuentas en Suiza? (Sé fuerte, Luis). Claro que cobramos anticipos o suplidos a cuenta para gastos inherentes al cargo, como en todas partes. La oposición está al servicio de Bárcenas. Me equivoqué al confiar en un falso inocente pero no encubriré a un presunto culpable. Una cosa es la contabilidad del PP y otra los papeles que todo el mundo sabe quién los ha hecho. Hemos tenido el infortunio de tener un gerente que se llevaba un dinero que no sabemos de dónde sacaba. Lo más importante de este caso es que no se vuelva a repetir.

El presidente me comunicó el acuerdo por el que se mantenía chófer, despacho, sueldo y secretaria al señor Bárcenas. Firmé a petición de Bárcenas el recibí de una comisión pero no la cobré. Hacienda ya ha dicho que se pueden desgravar las donaciones en negro, por lo tanto no hay contabilidad B, es A. Vamos a aclarar las cosas: lo que dice el juez es que hay indicios a nivel indiciario de lo que sería la posibilidad de una sospecha de no sé qué no sé cuántos, pero nada más. El PP es tan honrado como todos. Si hay una contabilidad B será particular, y si coincide con los pagos será porque viene urdiendo desde hace años la falsificación.

Hoy llueve mucho. Disculpen, que hace mucho frío. Les ruego que no me pregunten, que estoy un poquillo cansao. Ahora no, que me voy de viaje. En cuanto a la segunda pregunta, ya tal.

El presidente ha dado en todo momento las explicaciones pertinentes. Los dirigentes del PP han dicho siempre la verdad en este caso. Bárcenas es un mentiroso compulsivo.

Fin de las citas.

Felices fiestas.

Viva el vino.

163 . Madrid es la referencia de la reforma

19 Dic

“Madrid es sinónimo de gestión valiente y exitosa. Madrid es la referencia de la reforma. Ayudaré a Madrid porque, Ignacio, ayudar a Madrid es ayudar a todos los españoles”, proclamó Rajoy en alusión a González. El líder de Partido Popular no hizo ninguna referencia a la imputación que amargó la cena del PP más poderoso del país. Un PP que anoche se lamía las heridas.

No es una mentira, es totalmente verdad. El desastre que el PP en Madrid es sinónimo al desastre que han hecho de España.

158 . No hubo financiación ilegal

27 Sep

Bloomberg dice que Moncloa les pidió no emitir las preguntas sobre Bárcenas

 

Rajoy: “Hay cosas que no se pueden demostrar” sobre el ‘caso Bárcenas’

El presidente asegura en una entrevista con Bloomberg que “no hubo financiación ilegal”

 

¿Hubo destrucción de pruebas? “Lo desconozco absolutamente”

 

La cadena confirma las gestiones españolas para frenar esa parte de la entrevista

Mariano Rajoy, durante la entrevista con Sara Eisen. / DIEGO CRESPO (EFE)
Mariano Rajoy había tomado una decisión firme después del pleno del 1 de agosto: ni una palabra más sobre el caso Bárcenas. Preguntase lo que preguntase la prensa española, tanto él como los dirigentes del PP contestaban lo mismo: “Todo lo que tenía que decir lo dije el 1 de agosto, no tengo nada más que añadir”. Esa estrategia ha funcionado en España, pero ha fracasado en cuanto el presidente, muy interesado en tratar de difundir la recuperación española en los mercados internacionales, ha decidido conceder entrevistas a medios de EE UU en su viaje a Nueva York.
La Moncloa intentó evitar que se emitiera esta parte de la entrevista, que dura en total 22 minutos. Fuentes oficiales de la cadena Bloomberg en Nueva York confirmaron a EL PAÍS que miembros del equipo de Rajoy les pidieron que no se emitieran las preguntas y respuestas sobre el caso Bárcenas, noticia que adelantó Vozpopuli. Las mismas fuentes aseguraron que la cadena contestó que no iban a suprimir esos pasajes “por criterios de integridad periodística”.

Rajoy se vio obligado en una cita con Bloomberg a hablar del caso Bárcenas con varias preguntas y repreguntas, lo que él más detesta, de ahí que conceda tan pocas entrevistas —en España hace meses que no da ninguna—. Y de nuevo volvió a lanzar una de esas frases que le perseguirán, similar a aquella de “todo es falso salvo alguna cosa”.

¿Dimitiría usted si se demuestra que algunas de sus tres campañas se financiaron de forma ilegal? Le preguntó la periodista Sara Eisen. Y Rajoy, visiblemente molesto, contestó: “Hay cosas que no se pueden demostrar; no tiene sentido decir qué haría si no se puede demostrar. No hubo financiación ilegal”. Ese confuso “hay cosas que no se pueden demostrar” generó enseguida todo tipo de comentarios. “A Rajoy le han pillado diciendo lo que piensa”, aseguró Antonio Hernando, del PSOE. La estrategia del PP en este momento pasa por confiar en que el juez Ruz concentre toda la responsabilidad penal en Bárcenas y el resto de los dirigentes queden fuera, por lo que podrán decir que la justicia les ha exonerado.

Pero también es muy novedosa la segunda parte: “No hubo financiación ilegal”. Ante la evidencia de algunos datos contrastados ya por la investigación, como la coincidencia entre los papeles de Bárcenas y algunos ingresos fraccionados en donaciones que figuran en la contabilidad oficial, el PP y el propio Rajoy hace meses que dejaron de decir esa frase. De hecho, María Dolores de Cospedal, cuando fue llamada a declarar ante el juez Ruz, no fue tajante en este punto y se limitó a decir que ella no tenía conocimiento de comportamientos irregulares, pero derivó toda la responsabilidad hacia Bárcenas y Álvaro Lapuerta, los dos últimos extesoreros, ya que dijo que ella no se encargaba de las donaciones y no las controlaba.

Sobre la financiación ilegal: “Hay cosas que no se pueden demostrar”

Rajoy, ante la pregunta repetida varias veces en los últimos meses de si estaba en condiciones de afirmar que no hubo financiación ilegal, esquivaba la respuesta. En Nueva York, ante la insistencia de la periodista de Bloomberg, se sintió forzado a contestar cosas que nunca ha contado en España.

Rajoy no habla sobre esto ni ante la prensa española ni ante los parlamentarios de su país desde el 1 de agosto. A las preguntas de la oposición en estos primeros plenos de septiembre, Rajoy ha contestado con el consabido “todo lo que tenía que decir ya lo dije”. Claro que en el Congreso español, con un reglamento rígido, no hay repreguntas. El PP ha usado además su mayoría absoluta para vetar iniciativas de la oposición que pretendían dilucidar si Rajoy ha mentido al Congreso sobre el caso Bárcenas. Pero todos esos intentos parecen inútiles. El asunto persigue al presidente allá donde vaya y la entrevista con Bloomberg deja claro que la idea que traslada La Moncloa de que fuera de España nadie inquiere sobre esta cuestión no es real.

Intentó esquivar el asunto de los ordenadores: “No sé nada de eso”

La entrevistadora fue más lejos y le recordó a Rajoy que las encuestas dicen que el 70% de los españoles creen que no dice la verdad —“trabajo para darle la vuelta a esas encuestas”, replicó él— y le preguntó por los ordenadores de Bárcenas que el PP ha borrado. Atrapado en una entrevista que creía que solo trataría de economía —Bloomberg está especializado en este tema—, el presidente trató de eludir cualquier responsabilidad, cada vez con la expresión más molesta.

“Se ha sabido que se destruyeron algunas de las pruebas que pidió el juez. ¿Despedirá usted a los responsables?”, le preguntan. Rajoy se cierra: “Desconozco que se llevara a cabo destrucción de pruebas”. La periodista insiste: “Algunas de las pruebas que solicitó el juez no estaban en un ordenador”. El presidente trata de esquivar: “Lo desconozco absolutamente. No sé nada de eso. No sé si estaban allí, si habían estado antes o si alguien se las llevó. Ahora el caso pasará a otro tribunal y espero que lo juzgue de acuerdo a la ley y todos lo respetaremos. Pero no sé nada de eso”.

La entrevista íntegra.

Lo que se borró del portátil de Bárcenas

2 Sep

El ordenador del extesorero guardaba varios años de su caja b y los gastos de una campaña electoral que probarían el engaño al Tribunal de Cuentas

 

El Partido Popular ordenó en abril pasado destruir el disco duro de uno de los portátiles que utilizó Luis Bárcenas durante su etapa de gerente (1990-2008) y tesorero del partido (2009), y entregó a la Audiencia Nacional el otro ordenador de su exdirectivo sin el disco duro.

Cuando dispuso la eliminación de esa información almacenada en los discos duros, el PP ya sabía de las andanzas de su extesorero y, sobre todo, conocía que Bárcenas, el hombre que controló sus cuentas durante 20 años, había ocultado una fortuna en bancos suizos que llegó a sumar, en el momento de mayor crecimiento de la bolsa, hasta 48 millones de euros.

El juez Pablo Ruz, que ordenó al PP la entrega de los ordenadores, pretendía verificar si, como le había confesado previamente Bárcenas, en ellos había información relevante sobre la caja b de la formación conservadora y la supuesta financiación ilegal para campañas electorales. Sería otra prueba más que añadir a las que ya ha acumulado Ruz para acreditar la doble contabilidad del PP y el pago de dinero oculto al fisco a diversos dirigentes.

En los papeles de Bárcenas que EL PAÍS publicó el pasado 31 de enero, y que el extesorero ha reconocido como auténticos en su última declaración judicial, hay al menos 55 apuntes que suman casi dos millones de euros que el juez considera ya acreditados. Esas anotaciones prueban algunas donaciones ilegales que el PP recibió entre 2002 y 2007, así como los pagos que hizo sin declararlos a Hacienda.

La instrucción judicial no ha conseguido ahora información directa sobre lo que ocultaban los dos ordenadores que usó Bárcenas durante 20 años debido al borrado de los discos duros ejecutado por el PP.

EL PAÍS

 Destrucción de pruebas

La actuación de los populares ha desencadenado un nuevo escándalo en la investigación del caso Bárcenas por la supuesta destrucción de pruebas para investigar las irregularidades cometidas por la formación conservadora durante sus últimos 20 años de vida. Las acusaciones particulares han pedido al juez que investigue si el PP cometió delito al destruir o eliminar los discos duros de los portátiles que usó su extesorero.

Desde hace cinco meses, el juez Pablo Ruz investiga al PP por supuesta financiación ilegal y acumula indicios para atribuir un delito contable a los tesoreros de esta formación política castigado con entre cinco y siete meses de cárcel.

En su última confesión, Bárcenas no solo contó que en esos ordenadores guardaba información contable sobre las irregularidadescometidas durante 20 años y algunas anotaciones sobre sus cuentas suizas, sino que entregó una memoria digital en la que supuestamente había descargado la información guardada en uno de los dos ordenadores que utilizó.

Esa información fue descargada del pendrive en la Audiencia Nacional e impresa en un dossier de 40 páginas facilitado a las partes personadas en el caso al que ha tenido acceso EL PAÍS. La información contenida en esas páginas revelaría algunas de las irregularidades que investiga el juez Pablo Ruz.

“Guardaba imágenes de visitas”

El abogado de Luis Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, aseguró ayer por la noche, en una entrevista en La Sexta TV,que el segundo ordenador de Luis Bárcenas cuyo contenido destruyó el Partido Popular tenía “imágenes de personas que visitaban el PP”, dejando caer que se trataría de donantes que aparecen en los papeles del extesorero. Gómez de Liaño subrayó que ese ordenador que fue inhabilitado contenía información “relativa a agendas, visitas, nombres y circunstancias”, de los visitantes que pasaron por Génova 13. El partido aseguró al juez que, agarrándose a la Ley de Protección de Datos, había destruido el registro de entradas y salidas que el magistrado requirió a la formación conservadora. Sin embargo, Bárcenas, según su abogado, guardó en ese dispositivo parte de esa información de la que no tendría copia.

Preguntado por si el extesorero y miembros de su familia son los únicos que figuran como titulares del dinero bloqueado en Suiza, el abogado dijo: “No lo sé, si hay más no lo sé. Su explicación \[de Bárcenas\] es que no hay más titulares”. E insistió en que lo relevante es que “avance la investigación judicial”.

Por un lado, Bárcenas guardó en el ordenador una exhaustiva recopilación de presupuestos de ingresos y gastos relacionados con la campaña de las elecciones generales de 1993. En esa contabilidad, desglosada por provincias y por distintos conceptos vinculados a las actividades de una campaña electoral,figuran unos gastos totales de 2.091 millones de pesetas. Sin embargo, el PP remitió al Tribunal de Cuentas un estadillo de gastos que sumaba apenas 1.579 millones de pesetas. Los auditores públicos dieron su visto bueno a esas cuentas sin poner reparo alguno.

Por otro lado, el ordenador Toshiba, según la información que descargó el extesorero del mismo, también contenía la contabilidad que el propio Bárcenas llevaba de una supuesta caja b del PP que incluía los años 1993, 1994, 1995 y 1996. Se trataría supuestamente de la parte de la caja b que Bárcenas no controló a través del cuaderno manuscrito cuya autoría también ha reconocido y que abarca los años 1990 a 1993 y 1997 a 2009.

En ese estadillo se incluían ingresos de donativos ilegales junto con pagos de sobresueldos a dirigentes de la cúpula del PP, fundamentalmente Francisco Álvarez Cascos, y otros gastos. Bárcenas anotó en el margen derecho de esa contabilidad algunas indicaciones sobre la persona o personas que ordenaban hacer esos pagos.

Entre los supuestos ordenantes de los pagos figuraba la siguiente anotación “Por indicación J.M.”. Bárcenas no supo precisar en su declaración ante el juez si esas siglas pertenecían a quien entonces era líder del partido, José María Aznar.

 Prueba prefabricada

Si el juez pudiera comprobar la fecha de elaboración de esos documentos y coincidiera con las señaladas por Bárcenas (1993 a 1997) sería muy difícil sostener, como hace el PP, la teoría de que el extesorero prefabricó una prueba falsa 16 años antes de ser imputado por corrupción. Pero de momento el juez Ruz se tiene que conformar con la palabra de Bárcenas y con el pendrive que puso a disposición de la Audiencia Nacional, dado que en los ordenadores no hay ni rastro de los discos duros utilizados por Bárcenas.

El Partido Popular señaló el pasado jueves, a través de un escrito remitido a la Audiencia Nacional, que Bárcenas no pudo almacenar la información contenida en su ordenador Toshiba en un pendrive dado que ese modelo de portátil carecía de puerto USB con el que poder descargar los archivos.

De esa manera, el PP pretende cuestionar la veracidad de la información que su ex tesorero ha puesto a disposición de la investigación judicial para acreditar la financiación ilegal del PP y las infracciones fiscales cometidas por los dirigentes que cobraron diversas cantidades de dinero sin declarar esos ingresos a Hacienda.

El abogado de Bárcenas sostiene por su parte que la información contenida en los dos ordenadores que utilizó el ex tesorero y destruida por el PP es de “extraordinaria importancia” para la investigación abierta en la Audiencia Nacional.

El PP se ha escudado en la Ley de Protección de Datos para justificar la destrucción de los discos duros. Esa Ley tan sólo avala la eliminación de información personal. Por lo que ha confesado Bárcenas, los archivos de sus ordenadores contenían información del partido para el que trabajaba.

Borrado de pruebas

31 Ago

El juez debe investigar quién tuvo interés en destruir los ordenadores de Bárcenas

El juez del caso Bárcenas había pedido al PP la entrega de dos ordenadores que manejaba el extesorero en la sede de Génova para verificar si en ellos estaban los originales de las cuentas en B que el propio Bárcenas le había entregado en un pen drive,y otras informaciones comprometedoras. Remitidos ambos aparatos a la Audiencia Nacional para su apertura, se comprobó que uno de ellos, el más antiguo, carecía de disco duro, y el otro había sido “destruido”. Al hacer su petición, el juez Ruz no ignoraba que los datos podían haber sido borrados, pero se amparaba en la declaración de la secretaria general, Dolores de Cospedal, que había manifestado que los ordenadores del ex tesorero seguían en la calle Génova custodiados por el partido, para solicitar su entrega.

El asunto es tan sospechoso que, junto a los ordenadores, el PP hizo llegar al juez, el 20 de agosto, una nota justificando su estado actual. Sus argumentos esenciales son que uno de los aparatos carecía de conexión para pen drive, por lo que no pudo ser el origen de la copia; y que la información contenida en el otro había sido destruida siguiendo el protocolo establecido en el partido cuando el aparato ha sido utilizado “por personas que hubieran podido manejar información sensible”.

Ahora ha añadido que estaba obligado a borrar el contenido en aplicación de la Ley de Protección de Datos, que obliga a eliminar los datos personales que contenga el ordenador cuando quien lo utilizaba deja su puesto y es sustituido por otra persona.

De entrada, si lo que hay que suprimir son los datos personales, lo que no tuviera esa condición no tenía por qué eliminarse. Pero además, si se sabe que los archivos contienen información sobre ingresos y gastos del partido, lo cual no puede considerarse algo privado o personal, solo quien estuviera interesado en que no se conozca su contenido daría el paso irreversible de destruir una posible prueba de cargo.

El juez, que investiga la supuesta financiación ilegal del PP, deberá por tanto investigar quién y por orden de quién destruyó ese material sensible que Cospedal, consideraba a buen recaudo en Génova.

Todo indica que, como suele ocurrir en muchos escándalos políticos, en los que aparte de otros asuntos está en cuestión la honorabilidad de un partido, la máquina de tapar errores con otros mayores está funcionando a pleno rendimiento. En su comparecencia del 1 de agosto, Mariano Rajoy reconoció que había “cometido el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable”. Ahora tendría que volver sobre sus palabras para descubrir quién sí ha cometido ese error.

El Código Penal considera en su artículo 451-2 reo de encubrimiento a quien intervenga “ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento”.

La prima de riesgo se llama Bárcenas

25 Ago

La incertidumbre ante los movimientos del extesorero desbarata el plan de Mariano Rajoy para la segunda parte de la legislatura. El escándalo del extesorero del PP empaña los datos económicos

 

Se cuenta que al llegar a La MoncloaMariano Rajoy se hizo instalar en el iPad una aplicación para seguir al minuto la evolución de la prima de riesgo. Vivía obsesionado con la evolución del diferencial de la deuda española con respecto a la alemana. No quiso tener un vicepresidente económico y casi todas sus energías estaban dirigidas a controlar esos datos macroeconómicos, mirando de reojo la opción de pedir un rescate global a Bruselas.

Hace un año, el presidente del Gobierno se fue de vacaciones con la sombra de ese rescate que en Europa y en España se daba por seguro, con las consecuencias del rescate parcial para la banca que había solicitado en mayo y con una prima de riesgo muy por encima de 500, un nivel insostenible para la economía española. En septiembre de 2012 Rajoy empezó el curso político bajo el signo de la incertidumbre económica y, por eso, limitó al máximo su agenda exterior.

Ahora, ha pasado las vacaciones e iniciará el curso con la prima de riesgo en 250 puntos, sin necesidad de utilizar la aplicación de su tableta. La palabra rescate ha desaparecido de la agenda política y hay algún indicio de que la recesión ha tocado fondo. Pero tiene un lastre que escapa a su control: su prima de riesgo ahora tiene el nombre de su extesorero. Si existiera, Rajoy pediría que le instalaran una aplicación para conocer los movimientos (y pensamientos) de Luis Bárcenas en la cárcel de Soto del Real.

Ni la comparecencia del presidente en el Congreso el 1 de agosto ni las declaraciones ante el juez de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y dos de sus predecesores han servido para calmar las aguas turbulentas del caso. Todo ha ido incluso a peor en lo político, porque en la comparecencia de Rajoy quedaron puntos oscuros o incompatibles con los hechos conocidos (como su relación con el extesorero tras conocerse su cuenta en Suiza) y porque la declaración de Cospedal, Javier Arenas y Francisco Álvarez-Cascos ante el juez abrió heridas internas en el PP y reabrió otras que se creían cicatrizadas. Ni la comparecencia en el Congreso ni las de la Audiencia Nacional han zanjado políticamente el asunto, como pretendía el PP al inicio de agosto.

Hace un año la amenaza era el rescate; ahora está en la cárcel de Soto

Sin prima de riesgo que le amargue pero con la incertidumbre sobre Bárcenas, Rajoy se incorpora mañana a su despacho y deberá afrontar el inicio del curso con su credibilidad minada tras casi dos años en La Moncloa, según evidencia cada sondeo de Metroscopia para EL PAÍS. Su rescate ahora no viene de Europa, sino de un grupo parlamentario muy sólido en el que, gracias a la mayoría absoluta, no hay casi fisuras. Le blinda la falta de un mecanismo parlamentario de exigencia de responsabilidad al presidente.

El PP asegura que, sin la presión de una exigencia unánime de comparecencia como se produjo en julio, no solo no teme una hipotética moción de censura sino que entiende que ahora sería muy negativa paraAlfredo Pérez Rubalcaba y acabaría definitivamente con su liderazgo en el PSOE. El argumentario del PP y el Gobierno, en la línea marcada por Rajoy en el Congreso, se esfuerza en sobreactuar para presentar el caso como un ataque de Rubalcaba, buscando recuperar la cohesión de los populares frente al adversario exterior. Esa estrategia apunta a un inicio de curso de fuerte confrontación entre el Gobierno y el principal partido de oposición. El PP busca recuperar una fidelidad de voto que ahora está en una cifra récord (por baja) del 35%, según Metroscopia, por el desencanto de los suyos.

El Gobierno ha querido remarcar en verano la imagen de normalidad

El curso que se inicia tiene la notable peculiaridad de ser el que abre la segunda parte de la legislatura, la que Rajoy diseñó para recoger los frutos e intentar recuperarse del enorme desgaste de dos años de recortes. A finales de este año, por ejemplo, el presidente tendrá lista la propuesta de reforma fiscal que entrará en vigor en 2014, pero que el Gobierno espera rentabilizar políticamente en los próximos meses.

En ese tránsito hacia la nueva etapa surge la posibilidad de cambios en el Gobierno y en el partido. A la pregunta de si los habrá a la vuelta del verano, los ministros y dirigentes del PP consultados responden inclinados hacia el no, apoyándose en la reconocida trayectoria de Rajoy y porque esos cambios ahora podrían interpretarse como un reconocimiento de responsabilidades más allá de las aceptadas en el Congreso el 1 de agosto. Pero casi todos ellos añaden que serían necesarios y convenientes para retomar la iniciativa política ante el inicio de la segunda mitad de la legislatura.

También por la necesidad de soltar lastre de dirigentes especialmente quemados por el caso Bárcenas, como Javier Arenas, o de ajustar la estructura para evitar la sobreexposición de Dolores de Cospedal, a falta de un portavoz habitual en el partido. Pero todos vuelven a la premisa: Rajoy no suele dejar a nadie tirado y la lógica y la cadencia de sus tiempos políticos no coincide con la del resto de los mortales.

En el horizonte está la opción del ministro Miguel Arias Cañete como posible candidato en las elecciones europeas de junio, que le obligaría a salir del Gobierno unos meses antes. Y la necesidad de impulsar al PP en Andalucía con un candidato nuevo ante la eventualidad de elecciones anticipadas tras el abandono de José Antonio Griñán. Tan relevante es la influencia de Bárcenas en la agenda política y en los pasos de Rajoy, que los ataques del entorno del extesorero a Alberto Ruiz-Gallardón culpándole de parte de sus males han blindado probablemente al ministro de Justicia, si es que alguna vez se le pasó por la cabeza al presidente la idea de sacarlo del Gobierno. Y está latente el recelo que provoca en el PP que la número dos del Ejecutivo, Soraya Saénz de Santamaría, se esfuerce en quedar al margen del caso, dejando para otros la labor de defensa de Rajoy y preservándose del escándalo. Es casi la única que sale indemne.

Pese a todo, el Gobierno se ha ido este año de vacaciones y, además, ha querido que se sepa. La idea, según un ministro, es aparentar normalidad, que se note que el caso Bárcenas no altera el pulso del Ejecutivo. El año pasado los ministros solo tuvieron dos semanas de vacaciones, con orden de permanecer en España ante el temor de un rescate.

Ahora, significativamente, los ministros económicos han sido los más discretos durante el verano. No se ha hablado de economía, con la única excepción mínima del titular de Industria, José Manuel Soria, y ayer fugazmente el de Economía, Luis de Guindos; y eso que los datos empiezan a ser prometedores o, al menos, parece que la recesión ya ha tocado fondo. Solo ha roto la monotonía del verano del Gobierno el asunto de Gibraltar, sobre el que han hablado el titular de Exteriores y el de Interior, José Manuel García-Margallo y Jorge Fernández, respectivamente, pero jugando a favor de opinión pública. Habrá Consejo de Ministros el día 30.

En el PP, el planning de guardias semanales de sus dirigentes quedó distorsionado por la declaración ante el juez Pablo Ruz de los secretarios generales. Cerrará los turnos esta próxima semana el número tres del partido, Carlos Floriano. El argumentario de los populares, además de la citada referencia a Rubalcaba, incluye el intento de transmitir la idea de que el proceso penal que instruye Ruz está cerca de su final. Durante todo agosto, desde el PP se ha dejado caer que en otoño podría producirse el archivo de la causa, sin más base real que la necesidad de aparentar tranquilidad.

El PP pasa al ataque y no rehuirá la confrontación con el PSOE

Pero el curso empezará como terminó el anterior, se vuelve a la casilla de salida, pero con mucho más desgaste. Esa apariencia de normalidad que se busca chocará con la realidad política la próxima semana, cuando el martes 27 el caso Bárcenas vuelva a la diputación permanente del Congreso. De nuevo todos los partidos, salvo el PP, recuperarán la posición crítica contra Rajoy y dejarán claro que su comparecencia no zanjó el asunto. Incluso CiU, que fue el partido que mantuvo una posición más tibia, parece dispuesto a volver a pedir explicaciones al presidente del Gobierno.

La siguiente etapa podría ser la votación que pretende forzar el PSOE en el Congreso para reprobar a Rajoy por sus supuestas mentiras sobre Bárcenas. Sería la primera vez que se votara en democracia la reprobación de un presidente del Gobierno, siempre que el PP no la bloquee. El PP explica que tiene intención de no rehuir ya la confrontación sobre el asunto, dando por enterrada la etapa en la que ni se mencionaba el nombre del extesorero. Sí tiene dudas sobre si admitirá a trámite la iniciativa en la Mesa del Congreso, porque ya hay dos mecanismos constitucionales para forzar el cese del presidente: la moción de censura y la de confianza.

Al ecuador de la legislatura el Gobierno de Rajoy llega con casi todos los frentes de confrontación política abiertos. Empezando por la reforma educativa en trámite, que llevará el próximo miércoles al Congreso al contestado ministro José Ignacio Wert para hablar de las becas.

El martes todos los grupos volverán a pedir explicaciones en el Congreso

En las próximas semanas, además, el PP quiere abrir formalmente los contactos con el PSOE para la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Este proceso aplica por primera vez la reforma de Alberto Ruiz-Gallardón, que solo apoyaron los populares y que supone cambiar el modelo del Consejo y abrir la puerta a una renovación parcial en el Senado, solo con los votos del PP, si no hay consenso. A priori, la intención de Rubalcaba es dejar a salvo las instituciones y, por tanto, abrir la puerta a esa negociación a pesar de la ruptura de relaciones con el PP que anunció en julio. En manos de Gallardón está también el impulso de la polémica reforma de la ley del aborto, que cuenta con las reticencias de un sector del PP y del Gobierno.

Como consecuencia del caso Bárcenas, el Gobierno tiene intención de centrar parte de su agenda de septiembre en las medidas anticorrupciónque reiteradamente ha anunciado Rajoy desde febrero sin que se hayan concretado hasta ahora. A diferencia de lo que ocurrió en el inicio del anterior curso político, Rajoy arrancará esta vez con una agenda cargada de viajes internacionales. En otoño se desplazará, entre otros, a San Petersburgo y Buenos Aires. No irá al Foro España-China que se celebrará el 12 de septiembre en Pekín. La razón oficial es la agenda de los dirigentes chinos, pero el resultado es que así el presidente estará en España cuando el 11 de septiembre se celebre la Diada en Cataluña, que este año, según la previsión de La Moncloa, será especialmente tensa y difícil. Ese mismo día se producirá la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso, con seguras referencias a Bárcenas en las preguntas de la oposición y a la independencia de Cataluña en las de CiU y ERC. Los dos asuntos que ocuparán a Rajoy en septiembre.

Los chantajistas no disparan, ¿o sí?

18 Ago

Los testimonios en el ‘caso Bárcenas’ pintan una auténtica novela negra

 17 AGO 2013 – 21:24 CET49 El Pais

SCIAMMARELLA

 El martes pasado, día 13 de agosto, la agenda de la instrucción de lospapeles de Bárcenas en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional preveía una declaración a la que, mediáticamente hablando, le hacían sombra tres testimonios estelares.

El ex gerente Cristóbal Páez era poca cosa, si acaso un episodio rutinario, en comparación con los ex secretarios generales del Partido Popular,Francisco Álvarez- Cascos y Javier Arenas, y la secretaria general desde junio de 2008, María Dolores de Cospedal.

Y, sin embargo, Páez iba autentificar un par de renglones, según los cualeshabía cobrado 12.000 euros en negro, de ese “papel arrugado”, como ha bautizado el presidente del Gobierno Mariano Rajoy el 1 de agosto de 2013, en el Parlamento, la contabilidad manuscrita de Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta.

El “papel arrugado” sustituía a la “fotocopia”, una palabra acuñada durante la campaña de seis meses contra las fotocopias fidedignas publicadas por éste periódico el 31 de enero de 2013. Pero la declaración del testigo Páez daría mucho más de sí.

Luis Bárcenas le llama para ser su adjunto en 2005. Cuando Rajoy asciende a Bárcenas al puesto de tesorero nacional, en junio de 2008, Páez pasa a ser gerente.

Páez era, pues, un testigo de cargo sobre algunos entresijos del PP durante el periodo posterior al estallido del caso Gürtel, en febrero de 2009. Sobre ese lapso de tiempo en el que, según Rajoy explicó a los diputados, “el señor Bárcenas ya no tenía responsabilidades” en el partido.

Pero, antes, Páez también ofrece alguna pista sobre el papel de Bárcenas en la campaña electoral de 2008 y, por esta vía, de la relación entre el entonces gerente y Rajoy.

“Yo fui administrador general de esa campaña porque Bárcenas era candidato [a senador por Cantabría], pero quien continuaba llevando todo era Bárcenas. Creo que siempre lo fue”. Y Rajoy coordinó la mayoría de las campañas electorales.

El viaje al interior del cuartel de la madrileña calle de Génova con Páez como guía es un periplo a la dualidad de poder que se cierne sobre la tesorería del partido, entre julio de 2009 y abril de 2010, como mínimo, a la lucha entre Cospedal y Bárcenas.

Cuando aflora la instrucción de Gürtel por el juez Garzón, Bárcenas, por temor a un registro de la sede del PP, le confía una carpeta con papeles. Según declaró Bárcenas el 15 de julio pasado, era la contabilidad B, sus papeles manuscritos.

Páez testificó que Bárcenas le dio una documentación que le “quemaba”

Páez, que mantiene buenas relaciones con su jefe, no tiene problema en guardarlos. Dice en su declaración que no los ha visto, pero al tiempo declara que esa documentación le “quemaba”. No es la contabilidad B manuscrita de Bárcenas lo que cree haber guardado.

Lo que el vio eran “facturas de diversas empresas” y “hojas de cálculo”. Cuando se le exhiben, durante su declaración, unas hojas en formatos Excel, contesta: “No sé si son esas u otras las que me dejo Bárcenas en custodia. Pueden ser”

Su descripción de la situación que se abre tras la renuncia “transitoria” de Bárcenas al cargo de tesorero, en julio de 2009 es ilustrativa. Las relaciones entre Páez y Bárcenas se deterioran. Bárcenas recela de Páez porque se reúne con Cospedal y a su vez la secretaria general le recrimina que siga despachando con Bárcenas. El hombre está en el medio.

“Cospedal asume la firma pero Bárcenas seguía estando ahí con funciones de tesorero. La gerencia le respondía a Bárcenas. Él me amenazó. Me llamó a su despacho y dijo que me iba a arrancar la cabeza y que yo estaba acabado”, explica Páez. “Bárcenas se pone muy violento”.

Este hombre que puede medir alrededor de 1,90 metros de altura no cree que es broma. “Yo me tomé en serio las amenazas. El contexto era una guerra entre Cospedal y Bárcenas”.

Esa guerra es tan evidente que Páez habla con Rajoy, quien le sugiere que despache con Cospedal. El presidente del PP también le dice más tarde, cuando Páez le refiere el conflicto, que ya se solucionará. Pero, Cospedal, ante la salida “definitiva” de Bárcenas, en abril de 2010, le anuncia que él, Páez, también dejará el partido por decisión del presidente. Y Cospedal negocia con él una indemnización de 560.000 euros.

Lo que vio eran “facturas” de empresas y “hojas de cálculo”

Javier Gómez de Liaño, ¿qué papel interpreta en las declaraciones?

En el caso de Páez, al letrado le interesa subrayar, la “custodia” de los documentos, la proximidad y deterioro posterior de la relación entre Páez y su cliente, y una pregunta. ¿Sabía Páez que Luis Bárcenas le informó a Rajoy que le había dejado los documentos en custodia?

Pero tanto con Arenas como con Cospedal, el letrado de Bárcenas parece más interesado en lanzar mensajes con la intención de que sean objeto de reflexión posterior.

Es el caso de la ya célebre comida en el restaurante Oriza de Sevilla en la que según Bárcenas éste le anticipa el contenido de la primera comisión rogatoria de Suiza, la de los 22 millones de euros. Gómez de Liaño le refresca la memoria a Arenas.

Primero, le habla de que posee los billetes del AVE que Bárcenas cogió la mañana del 14 de diciembre de 2013. Era viernes. “Porque usted no podía el miércoles [día 12 de diciembre]”. Arenas no recuerda. Y el letrado aprieta: también hay un soporte documental. Bingo. Pero Arenas sigue. Dice no tener ningún soporte documental de ninguna comida.

Gómez de Liaño lanzó a Arenas y Cascos mensajes para la reflexión

La declaración como depósito de mensajes prosigue al día siguiente, durante la declaración de María Dolores de Cospedal. La secretaria general ha dado, básicamente, la misma versión sobre el pacto por el cual Bárcenas deja en abril de 2010 la tesorería de manera “definitiva”.

Es una negociación que desarrollan el “presidente de mi partido y el señor Arenas” con Bárcenas. Los puntos son: el uso puntual del coche, la secretaria, una salita para que deje sus cajas, el pago de los gastos de su defensa y la indemnización [255.600 euros al año en 14 pagas abonadas como nómina, desde el 16 fe abril de 2010]. Ella es informada tiempo más tarde. ¿Quién se lo dice? El presidente del partido. Es decir: Rajoy.

Y Gómez de Liaño, ¿cuál es su interés? Quiere que precise desde cuando ya no tiene relación con Bárcenas. Abril, mayo o junio de 2009. Afirma que su relación con Bárcenas “es inexistente”. Pregunta por los ingresos de Bárcenas que paga mensualmente el PP. Cospedal responde que eso es lo que se pactó. Le pregunta por los apuntes contables según los cuales ella cobró dinero negro en 2008 (“Dietas Cospedal”). Si los apuntes de Páez son ciertos, ¿los suyos son falsos? Ella responde que sí, que son absolutamente falsos.

Y, entonces, llega el mensaje. ¿Conoce a Antonio Villela? Se trata del apoderado de Constructora Rubau, que ha dado un donativo de 63.000 euros al PP. Un hombre que, según Páez, iba por la sede de Génova. Cospedal dice que le conoce poco. Que cuando era consejera de Transportes en la Comunidad de Madrid, Villela fue a presentarle la empresa que tenía entonces. Gómez de Liaño pregunta si tiene alguna relación con él. La testigo señala que tiene una relación de carácter familiar.

El abogado del extesorero dio un aviso a Cospedal en su declaración

¿Fin de la cita? En el juzgado sí. Antonio Vilella tiene amistad y mantuvo una relación de negocios con Ignacio López del Hierro, esposo de Cospedal.

Cuando Vilella se hizo cargo de la gestión de la empresa de la ONCE, llamada Construcciones y Gestiones de Servicios, a finales de los años noventa, López del Hierro fue contratado para hacer gestiones por las que lógicamente cobraba religiosamente.

Por tanto, Gómez de Liaño avisa. El que avisa, parece decir, no es traidor.

En su primer cuento corto, el escritor británico Raymond Chandler, Los chantajistas no disparan hacía decir a un capitán de detectives de Los Angeles, California: “Un chantaje fácil y agradable, el chantaje. No tendría por qué convertirse en algo turbulento”.

En el cuento, en cierto momento, un matón dice:

-Los chantajistas no disparan -muñeco -. ¿O sí?

Rajoy se tiene que ir por responsable, por inútil o por cómplice

15 Ago

Rosa Díez

 

La líder de UPyD plantea introducir el ‘perjurio’ en el reglamento del Congreso para que mentir en sede parlamentaria conlleve delito igual que en sede judicial

CADENA SER   15-08-2013 – 10:18 CET

La portavoz de UPyD, Rosa Díez, ha criticado en ‘Hoy por hoy’ que tanto Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos como María Dolores de Cospedal -todos secretarios generales del PP en algún momento del partido- se hayan eximido de responsabilidades a la hora de controlar las finanzas del partido en sus testimonios como testigos frente al juez Ruz. Dice Díez que ella como dirigente “no lleva el control de las cuentas” pero firma los papeles, por lo que si algo se hace mal, ella es la responsable.

 
Rosa Díez, en la SER

La portavoz y diputada de UPyD, Rosa Díez, en ‘Hoy por hoy’- (CADENA SER)

De nuevo ha vuelto a pedir la dimisión de Mariano Rajoy, después de que Cospedal le atribuyera este miércoles a él y a Arenas el acuerdo con Bárcenas sobre su polémico despido en diferido que también contemplaba el uso del coche oficial del partido, una secretaria y un despacho. Rosa Díez dice que si “durante 20 años no se enteró de lo que pasaba, que si sus máximos responsables -las personas en las que confiaba- hicieron todas las cosas sin que él se enterara, Rajoy se tiene que ir por responsable, por inútil o por cómplice”.

Cree la líder de UPyD, que para evitar que en el futuro se den nuevos casos de financiación ilegal de un partido, “se deben y se pueden reforzar las actuaciones del Tribunal de Cuentas”, que dice es “tardío” y además no tiene capacidad de “penalizar”. Hay que “mejorar los mecanismos del control” de las formaciones políticas para corregir la desafección política de los ciudadanos, que ha empeorado más aún “cuando se trata de un asunto de financiación ilegal del partido que gobierna este país”. Además, Díez plantea introducir el ‘perjurio o falso testimonio’ en el reglamento del Congreso para que mentir en sede parlamentaria conlleve delito igual que en sede judicial

Desde UPyD no descartan apoyar de nuevo la moción de censura como plantea el PSOE, aunque el objetivo era llevar a Rajoy a comparecer en el Congreso y esto ya se produjo. Pero a Díez le parecería bien “si grupo parlamentario recurre a este instrumento para provocar un debate político”.