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161 . Dos años desmintiéndose a sí mismo

20 Nov
SEGUNDO ANIVERSARIO DE LA VICTORIA ELECTORAL DE RAJOY.
Las mentiras más destacadas

El Gobierno asegura que ahora empezará a cumplir con una bajada de impuestos

Tal día como hoy, hace dos años, Mariano Rajoy respiraba tranquilo.Había logrado el mejor resultado de la historia del PP, una aplastante mayoría absoluta. Y lo había hecho con un discurso que, visto dos años después, provocaría cierto sonrojo incluso al propio Rajoy. “No daré dinero público para ayudar a los bancos”. “Garantizaré siempre el poder adquisitivo de las pensiones, cumpliré la ley de 1998”. “No vamos a reducir las prestaciones por desempleo”. “No subiré los impuestos, los bajaré”. “No habrá copago en sanidad”. “La reforma laboral del PSOE ha abaratado el despido”. “Yo no soy como usted, señor Rubalcaba, lo que no llevo en mi programa no lo haré”. “El PP se compromete a que educación, sanidad y pensiones jamás se verán afectadas por la crisis económica”.

En el Gobierno, dos años después de estas palabras que quedaron como losas sobre la credibilidad de Rajoy —”uno de nuestros problemas es que dijimos e hicimos muchas tonterías en la oposición pensando en David Cameron, que perdió muchos votos por ser demasiado claro en sus planes”, admite un miembro del Ejecutivo—, se ha instalado una sensación de que ahora empieza el partido de verdad.

Después de dos años de flagrantes incumplimientos, desmintiéndose a sí mismo con la mayor subida de impuestos de la democracia y los recortes en sanidad y educación como gran estrella —el Gobierno admite la destrucción de hasta 380.000 empleos públicos, muchos en estos dos sectores—, ahora, aseguran, es cuando van a intentar empezar a cumplir su programa, y confían en que ese mensaje cale antes de las elecciones de 2015.

El Gobierno está preparando ya un año 2014 con un eje central: la gran reforma fiscal que supondrá una importante bajada de impuestos y tratará de conectar de nuevo con su electorado. Otras reformas que se han ido retrasando, como la del aborto, muy polémica pero también pensada para su electorado más fiel, están ya casi listas para ser aprobadas. En esa misma línea, la reforma educativa ya está en marcha.Ante la evidencia de que no tienen mucho balance que ofrecer a los ciudadanos —casi todos los datos económicos clave, salvo la prima de riesgo, están peor que en noviembre de 2011, aunque mejor que en 2012—, Rajoy y los suyos reivindican lo que consideran su gran logro: evitar esa intervención definitiva: “Ese señor que habla poco [por Rajoy] evitó el rescate de España. Decían que no tenía sangre. Pues menos mal”, resumió el lunes Alberto Núñez Feijóo, el presidente de Galicia.

Tan claro es ese intento de volver a empezar que en 2011 Rajoy pedía el voto “para ver la luz al final del túnel” y ese es ahora el lema del Gobierno, como si estos 730 días fueran una pesadilla de la que quieren salir cuanto antes.

Sin embargo, estos dos años que el PP quiere dejar atrás y si es posible incluso olvidar, dejan heridas importantes en la credibilidad del presidente —él ha reconocido varias veces que “la realidad” le obligó a incumplir su palabra—, pero sobre todo en la economía, la sanidad y la educación.

Rajoy prometió, en el único debate electoral de una campaña muy plana, que no daría ayudas a los bancos como había hecho Zapatero. Ya se dan por perdidos hasta 36.000 millones de euros de esas ayudas que él aprobó con Bankia como gran protagonista.

Toda la campaña giró en torno a los recortes de Rajoy, que él siempre negó. “Les propongo que trabajemos juntos para poder preservar la educación, la sanidad, las pensiones”, dijo el entonces candidato mirando fijamente a las cámaras de televisión. En las entrevistas y mítines de esos días, Rajoy insistió en que no habría copago, no se tocaría sanidad y educación y, sobre todo, se cumpliría la ley y se revalorizarían las pensiones todos los años. Los jubilados que suelen llenar los mítines aplaudían con entusiasmo. Rajoy cumplió su promesa de no congelar las pensiones, pero no la de revalorizarlas. No lo hizo en 2012. Ahora ha cambiado la ley para que nunca tengan que revalorizarse con el IPC, algo que tampoco iba en su programa.

Les propongo que trabajemos juntos para poder preservar la educación, la sanidad, las pensiones”

Mariano Rajoy

Además, los pensionistas pasaron a pagar un 10% de los medicamentos. En educación, también fuera del programa se amplió el ratio máximo de alumnos por aula, se promovieron aumentos de tasas universitarias de hasta el 66% y se amplió la jornada de los maestros, lo que provocó que se contratara a muchos menos. También se aprobaron unas tasas judiciales nunca antes anunciadas.

Rajoy prometió la despolitización de todos los organismos. Pero el Poder Judicial sigue cerrándose como siempre entre los partidos. Además, el PP llenó las empresas públicas de personas muy vinculadas a este partido. Incluso lo hizo en organismos reguladores como la CNMV o en el Defensor del Pueblo. Y al frente del Constitucional, un prestigioso jurista pero militante del PP.

Más polémico fue aún el control absoluto de RTVE. Rajoy, después de que el PP criticara la parcialidad de una televisión presidida por una persona que él había pactado con Zapatero, cambió la ley para poder nombrar al presidente de RTVE con su mayoría absoluta. Una de las grandes reformas de Zapatero se esfumó así tal vez para siempre.

Pero sobre todo Rajoy ha incumplido, al menos de momento, su principal promesa y mensaje electoral: no logró bajar el paro. Desde que él llegó, subió en un millón de personas hasta la fatídica cifra de los seis millones,ahora rebajada tras el verano. Esa es la única promesa que aún está a tiempo de cumplir —dejar menos paro del que encontró—, pero pocos en el PP confían en lograrlo antes de las próximas elecciones.

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44 bis . Rajoy se esconde y quema su capital político

28 Jul

Toda su política intentó evitar una petición de ayuda

Ahora La Moncloa busca eufemismos para no llamarla rescate

No llegó ni a los seis meses. Todo lo que podía salir mal salió mal. Y Mariano Rajoy, que llegó al Gobierno con la promesa de bajar la prima de riesgo, crear empleo y sobre todo recuperar la confianza en España,ha tenido que pedir un rescate bancario que hizo todo lo posible por evitar.

El presidente tiene una cómoda mayoría absoluta, una oposición debilitada y nadie le tose en el PP. Un poder aparentemente sin límites. Pero en cinco meses se ha desautorizado a sí mismo en casi todo. Ha incumplido la mayoría de sus promesas. Ha convertido a la hemeroteca en un auténtico enemigo. Y lo hizo para tratar de calmar a los mercados y evitar un rescate. Pero finalmente la prima superó los 500 y llegó el rescate, aunque sea de forma suave, provocando en solo cinco meses un enorme derroche de su capital político.

La mayor evidencia de esa debilidad está en su decisión, inaudita en cualquier otro de los países que han recibido ayuda europea, de no comparecer y dejar que sea su ministro de Economía, Luis de Guindos,quien explique este rescate bancario.

Rajoy, obviamente, estuvo todo el día —y todos los últimos días— pendiente de la negociación en el Eurogrupo. El presidente ha hablado con todos los dirigentes europeos clave. Hasta el último momento buscó una inyección directa de capital. No lo consiguió pero sí logró con una fórmula intermedia su obsesión: que no haya condiciones de política económica, solo para los bancos.

Mariano Rajoy, el viernes en Moncloa. /ÁLVARO GARCÍA

Rajoy estaba pues al tanto de todo, aunque negó y negó la evidencia no solo hace 12 días, cuando insistió en que no habría ningún rescate de la banca española, sino solo 48 horas antes de la decisión: el jueves insistió en que estaba esperando a las evaluaciones, esto que no pasaría nada hasta dentro de dos semanas.

El Gobierno, especialista en eufemismos, puso ayer toda su maquinaria a trabajar para luchar contra la palabra “rescate”. Ya antes de que se produjera, por la mañana, el Gobierno insistía en que no se puede considerar como tal. Es la única manera de salvar la cara al presidente. De Guindos desveló la fórmula: “No es un rescate, es una ayuda financiera”.

A pesar de la importancia de la fecha, lejos de convocar un Gabinete de crisis, Rajoy se quedó en Moncloa en su despacho. Cerca tenía a sus principales asesores, entre ellos Álvaro Nadal, jefe de la oficina económica del presidente del Gobierno, Jorge Moragas, su jefe de Gabinete, o Íñigo Méndez de Vigo, secretario de Estado para la Unión Europea.

Mientras, Guindos estaba en el Ministerio de Economía, en el Paseo de La Castellana, resolviendo la negociación con el Eurogrupo y en contacto telefónico con Rajoy. La mayoría de los ministros siguieron las noticias a través de los medios de comunicación y de los mensajes de texto internos del servicio del Gobierno.

En Moncloa sí estaba, pero la mayor parte del tiempo en su propio despacho, Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidenta y persona de absoluta confianza de Rajoy, la encargada de vender todos los viernes las malas noticias.

Ningún miembro del Gobierno de Rajoy se anima a criticar a su presidente, ni siquiera en privado. La mayoría insiste en que tiene mucho tiempo por delante y será juzgado con perspectiva. Las personas más cercanas admiten que esta viviendo el peor momento de su mandato, pero están convencidos de que su reconocida capacidad de resistencia le hará aguantar todo lo que haga falta. Él confía, señalan, en que el año que viene, si como prevén es mejor que este, le permita cambiar al fin la imagen de su Gobierno.

Solo algunos, sin criticar al presidente, admiten la enorme preocupación que les produce esta situación. Políticamente, señalan, un rescate es muy difícil de vender en España. Aunque si los mercados lo interpretan bien y se relaja la prima de riesgo, apuntan, Rajoy logrará salvar los muebles.

Los más optimistas del Gobierno trasladan su satisfacción por el mecanismo pactado. No es el deseado de inyección directa a los bancos, pero las condiciones son buenas y sobre todo se ha logrado, según el Ejecutivo, que Angela Merkel y otros entendieran que había que establecer unas condiciones menos leoninas de las de Grecia, Irlanda y Portugal y sobre todo lanzar ese mensaje que pedía Rajoy de compromiso claro con el euro.

El Gobierno asegura que muchos, también EE UU, pero sobre todo Francia, han ayudado a España a convencer a los países del Norte de Europa de que había que cambiar la dinámica.

Lo que nadie acaba de entender, ni siquiera entre los suyos, es por qué Rajoy no comparece. Él, que prometió dar la cara y llamar al pan pan y al vino vino. Por eso algunos especulaban ayer con la posibilidad de que hoy, antes de coger un avión para ir a Polonia a la selección española de fútbol, el presidente dé alguna explicación a los ciudadanos. La Moncloa ha anunciado esta mañana que Rajoy comparecerá al mediodía.

110. Este año será mejor que el pasado, pero peor que el que viene.

12 Jul

El 2013 no es mejor que el 2012 y el que viene será peor. Miente!! El FMI y la CE lo pronostican, así como algunos de sus presupuestos.

La corrupción aumenta y está descontrolada.

nuestros

(El Pais 20 may 2013)

 

105. Este viernes no subiré los impuestos.

12 Jul

Subió Sociedades y prolongó otro año el IRPF, un nuevo impuesto medioambiental y otro a los depósitos bancarios).

97. Ni la imprudencia, ni la impaciencia figuran en mi programa. No vamos a cometer errores por omisión ni errores por impaciencia.

12 Jul

La constante rectificación de leyes y los errores evidentes en decisiones avalan la mentira de Rajoy.

95. Hemos dejado atrás la senda del desastre.

12 Jul

Ha profundizado el desastre, lo avala Bruselas. Mas crisis , mas paro, peores bancos y falta de financiación a las empresas.

86. No habrá banco malo.

12 Jul

Primero miente, ahora dice que eso traerá buenos resultados.

85. Lo peor ya ha pasado

12 Jul

Dice en Nov.2012 cuando presupuesta tres veces más regresión para 2013.

A mediados de 2013 TODO va peor.

75. No afectará al déficit público.

12 Jul

Las ayudas del FROBl y de Europa,a la banca, si afectan ,en parte, al déficit público

62. Quien me ha impedido cumplir con mi programa electoral es la realidad.

12 Jul

La crisis que ha producido le ha ayudado a cumplir el programa electoral oculto del PP.